“Evento de calentamiento” lleva a mínimos el hielo del Ártico


Foto de Earth Observer Nasa
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La extensión de hielo en febrero promedió 13.95 millones de kilómetros cuadrados, 1.35 millones de kilómetros cuadrados por debajo del promedio de 1981-2010 para se mismo mes

El hielo marino del Ártico alcanza su máxima extensión cada mes de marzo, después de meses de crecimiento durante el otoño y el invierno, generalmente fríos y oscuros.

La fecha de máxima extensión para el invierno de 2018 aún no se ha determinado, pero en febrero de 2018, la extensión promedio de hielo fue la más baja registrada en comparación al mismo mes en años anteriores, informó la NASA en un comunicado.

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Este mapa muestra la concentración promedio de hielo marino del Ártico en febrero de 2018.

Las áreas blancas opacas indican la mayor concentración, mientras que las zonas de color azul oscuro son aguas abiertas.

Todas las áreas heladas que se muestran tienen una concentración de hielo de al menos 15 por ciento, y cubren un área total que los científicos denominan la “extensión de hielo”.

La extensión de febrero promedió 13.95 millones de kilómetros cuadrados, según el Centro Nacional de Datos de Nieve y Hielo.

Eso es 1.35 millones de kilómetros cuadrados por debajo del promedio de 1981-2010 para febrero.

El siguiente cuadro muestra cómo el crecimiento del hielo marino del Ártico este año se compara con todos los años desde 1979.

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El deslucido crecimiento del hielo -y el declive en áreas como los mares de Bering y Chukchi- fue influenciado por el llamado “evento de calentamiento invernal”.

La baja presión de Groenlandia y la alta presión sobre Europa ayudaron a mover masas de aire cálido -y posiblemente algo de agua caliente- del Atlántico Norte al Océano Ártico.

Un escenario similar también se desarrolló en el lado del Pacífico: los sistemas de baja y alta presión se instalaron de tal manera que movían el aire caliente y el agua del Pacífico Norte a través del Estrecho de Bering.

“Hemos visto eventos de calentamiento invernal antes, pero son cada vez más frecuentes e intensos”, dijo Alek Petty, investigador de hielo marino en el Centro Goddard de Vuelos Espaciales de la NASA.

Las áreas de calor inusual son visibles en el siguiente mapa, que muestra las anomalías de la temperatura del aire para febrero de 2018. Los colores rojo y naranja representan las áreas más calientes que el promedio; los azules eran más fríos que el promedio.

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En ocasiones, el Polo Norte vio subir las temperaturas por encima del punto de congelación, elevándose de 20 a 30 grados Celsius (36 a 54 grados Fahrenheit) por encima de la norma.

En el l área al norte de Groenlandia. Este es el sitio de otro evento excepcional este invierno: agua abierta en lugar de cobertura de hielo marino. Sin la cubierta de hielo aquí, el calor se está liberando desde el océano a la atmósfera, lo que hace que el hielo marino sea más vulnerable a un mayor derretimiento.

“Esta es una región en la que tenemos el hielo marino más grueso de varios años y esperamos que no sea móvil, que sea resistente”, dijo Petty. “Pero ahora este hielo se mueve bastante rápido, empujado por fuertes vientos del sur y probablemente también afectado por las temperaturas cálidas”.

La Operación IceBridge de la NASA -una misión aerotransportada para cartografiar el hielo polar- realizará mediciones en el área cuando se reanuden los vuelos científicos anuales a fines de marzo.

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