Minuto a Minuto

Nacional ONG alerta sobre el impacto de la crisis climática en México durante el Mundial
La ONG destacó que la crisis climática ha obligado a modificar horarios e implementar pausas de hidratación para proteger a futbolistas y aficionados
Deportes Intentan registrar marca del pato Merlín ante el IMPI antes que sus dueños: ¿Quién fue?
Una persona solicitó ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) el registro del nombre del pato Merlín antes que sus dueños
Deportes Grupo L Mundial 2026: Inglaterra no pudo con Ghana
Inglaterra y Ghana no se hicieron daño en la segunda jornada del Grupo L del Mundial 2026 en el Estadio Boston
mundial 2026 Didier Deschamps se ausentará del Noruega vs Francia por la muerte de su madre
El director técnico de Francia, Didier Deschamps, viajó a Francia para estar presente en el funeral de su madre
Nacional Sobreviviente de dos intentos de feminicidio acusa a la justicia de desprotegerla
Yeritza Bautista acusa que su expareja fue procesado por tentativa de feminicidio, hasta que el caso fue reducido recientemente a violencia familiar
Descubren la primera transmisión accidental del alzhéimer
Foto de Robina Weermeijer en Unsplash

Una investigación llevada a cabo en el Reino Unido ha constatado por primera vez la transmisión accidental, a través de un tratamiento médico, de la proteína causante del alzhéimer, una enfermedad hasta ahora solamente asociada a la vejez o, en menor medida, a la herencia genética.

El hallazgo de esta propagación, por muy extraordinarias que sean las circunstancias en las que se produjo, pone de manifiesto la necesidad de extremar precauciones a juicio de los autores de este estudio, que recoge este lunes la revista Nature Medicine.

El estudio ha constatado que cinco pacientes que fueron tratados con una hormona del crecimiento contaminada -procedente de tejidos cerebrales de cadáveres y en desuso desde 1985- acabaron desarrollando la enfermedad sin tener ni la edad ni la herencia genética vinculadas a ella. Esta estaba contaminada con la proteína beta amiloide, cuya acumulación es responsable del alzhéimer.

Un tratamiento ‘contaminado’

La hormona del crecimiento c-hGH, extraída de glándulas pituitarias de personas fallecidas para tratar cuestiones de estatura, se administró a mil 848 niñas y niños de el Reino Unido entre 1959 y 1985.

La suspensión de su uso en 1985 -y su sustitución por una hormona sintética- vino derivada de la comprobación de que algunos lotes contenían proteínas infecciosas causantes de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob, un trastorno cerebral que a menudo deriva en demencia.

En 2017-2018, más de 30 años después de que este tratamiento dejara de usarse, los autores del presente estudio analizaron muestras guardadas de la hormona del crecimiento c-hGH y comprobaron que estaban contaminadas con la patología asociada a la proteína beta amiloide a pesar de llevar décadas almacenadas.

Al administrarlas a ratones vieron que estos desarrollaron alzhéimer, lo que les llevó a preguntarse cuál habría sido la evolución de aquellas niñas y niños que recibieron aquel tratamiento potencialmente contaminado con la proteína beta amiloide.

Nuestra sospecha fue que las personas expuestas a aquella hormona del crecimiento que no sucumbieron en su momento a la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob y vivieron más tiempo, podrían haber acabado desarrollando la enfermedad de Alzheimer”, explica en rueda de prensa uno de los autores, el neurocirujano John Collinge, afiliado al University College de Londres.

Qué revelan los 8 casos estudiados

El estudio de ocho de esos casos ha mostrado que cinco empezaron a mostrar síntomas de demencia entre los 38 y los 55 años, y en la actualidad, o bien tienen alzhéimer diagnosticado o cumplen todos los criterios de diagnóstico de esta enfermedad.

De las tres restantes, una persona cumplía los criterios de deterioro cognitivo leve.

La edad inusualmente temprana a la que estos pacientes desarrollaron los síntomas sugiere que no padecían alzhéimer habitual asociado a la vejez, y en los cinco casos se descartó la existencia del gen que hace que en algunos casos esta enfermedad sea hereditaria.

No hay ningún indicio de que la enfermedad de Alzheimer pueda transmitirse entre personas durante las actividades de la vida diaria o de la atención médica rutinaria. Los pacientes que hemos descrito recibieron un tratamiento médico específico que se interrumpió en 1985″, subraya Collinge.

No obstante, los autores sí coinciden en que el hallazgo de que el alzhéimer podría trasmitirse, por muy extraordinarias que sean las circunstancias, marca un precedente y debe llevar “a revisar las medidas para prevenir la transmisión accidental a través de procedimientos médicos o quirúrgicos, con el fin de evitar que estos casos se produzcan en el futuro”.

Cautelas

En una reacción recogida por la plataforma Science Media Centre, Tara Spires-Jones, presidenta de la Sociedad Británica de Neurociencia, no cuestiona los resultados del estudio pero sí enfatiza en que “no es algo que deba preocupar a la gente”.

No hay indicios de que la patología del alzhéimer pueda transmitirse entre individuos en actividades de la vida cotidiana, ni hay pruebas que hagan temer que los procedimientos quirúrgicos actuales conlleven algún riesgo de transmisión de la enfermedad”, agrega.

En la misma línea, el catedrático de Bioquímica de la Universidad de Manchester Andrew Doig hace una llamamiento a “ser cautelosos” e incide en que pese a su solvencia, el estudio “solo tiene en cuenta ocho pacientes”.

“No hay razón para temer la propagación de la enfermedad, ya que la forma en la que se originó -esta trasmisión- se detuvo hace más de 40 años. La transmisión de la enfermedad de cerebro humano a cerebro de esta forma no debería volver a producirse”, sostiene.

Con información de EFE