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Estados Unidos quiere que el T-MEC tenga dientes grandes y garras afiladas en materia laboral. Un documento con esas características fisiológicas podría ser como el Lobo Feroz del cuento o un monstruo. Lo que está claro es que los vecinos y socios no se conforman con los compromisos que México plasmó en el documento que firmó en noviembre de 2018: Democracia sindical; mejoras en la justicia laboral y mejoras en los salarios, en especial en las industrias de exportación.

Garras y dientes para el T-MEC. Esto implica garantías de que México cumplirá lo que dice y lo que firmó. Este es uno de los únicos puntos en los que hay coincidencia plena entre los demócratas y Trump. Más allá del Río Bravo piensan que México habla mucho y actúa poco, cuando menos en asuntos laborales.

¿Cómo será un T-MEC con dientes grandes y garras filosas? Puede ser algo parecido a lo negociado entre 2017 y 2018, pero puede ser algo que implique cambios significativos en el documento que “conocemos”. El jueves trascendió la propuesta de un par de senadores demócratas, Ron Wyden y Sherrod Brown. Ellos pretenden que Estados Unidos tenga el derecho de exigir que se hagan inspecciones en determinadas fábricas localizadas en territorio mexicano, para verificar que en esos lugares de trabajo se están cumpliendo las leyes laborales, al pie de la letra.

Los senadores Wyden y Brown no incluyeron en su propuesta ningún tipo de especificación técnica, por ejemplo ¿cuánto tiempo deberá durar la inspección y cómo cuidar que no sean intrusivas en la vida de la empresa? Lo que sí están dejando claro es que esperan que las inspecciones sean rigurosas y, sobre todo, que haya consecuencias por incumplimiento.

Si la inspección revela que las fábricas no están cumpliendo, Estados Unidos podría aplicar sanciones comerciales. Por ejemplo, revocar la reducción de tarifas para los productos de esas fábricas, cuando crucen la frontera. Otra cosa que está en la iniciativa de estos legisladores es que en primera instancia la inspección la harían las autoridades mexicanas, pero Estados Unidos podría solicitar participar en el proceso de inspección o verificación. Si México se niega, Estados Unidos podría tomar medias para sancionar los envíos.

La propuesta de Ron Wyden y Sherrod Brown fue reseñada en sitios como Inside US Trade y Político Morning Trade. Está en la mesa y, seguramente, formará parte de las discusiones en el Congreso de Estados Unidos, de cara a la aprobación del T-MEC. El equipo de Trump deberá tomarlas en cuenta, porque necesita el apoyo de 30 legisladores demócratas, además de todos los votos republicanos.  Como no se puede tocar el texto del T-MEC firmado en Buenos Aires por Guajardo, Freeland y Lighthizer, estas exigencias podrían formar parte de un anexo. Se verá un poco raro, pero, ¿qué esperaban de un T-MEC con dientes y garras?