Minuto a Minuto

Nacional CDMX realizará tres simulacros sísmicos durante 2026
Durante los simulacros se activará la alerta sísmica y el Sistema de Alertamiento Masivo enviará un mensaje hipotético a los teléfonos móviles
Internacional Despidos masivos en The Washington Post: ¿está muriendo a oscuras la democracia en EE.UU.?
El anuncio de despidos masivos en la plantilla en The Washington Post despertó temores sobre la libertad de expresión en la era Trump
Deportes Guadalajara enlaza 5 triunfos y lidera el torneo Clausura con paso perfecto
Las Chivas de Guadalajara derrotaron por 1-2 a Mazatlán y con 5 triunfos en igual número de salidas, lideran sin oposición el torneo Clausura
Nacional Hallan muerto al joven Jan Emiliano Rojas Neri, desaparecido en Cuautitlán Izcalli
Rojas Neri fue visto por última vez en la colonia Cofradía de San Miguel I, en el Estado de México
Nacional Omar García Harfuch se reúne con Grecia Quiroz
Grecia Quiroz y García Harfuch abordaron temas relacionados con el avance de la investigación del asesinato de Carlos Manzo

Este es el título de la conversación literaria a que convoca cada año en Managua el mayor intelectual y escritor vivo nicaragüense, Sergio Ramírez.

“Centroamérica cuenta” quiere decir que Centroamérica narra, inventa, crea: tiene algo literario que decirle al mundo.

“Centroamérica cuenta” quiere decir también que Centroamérica importa, que es un ombligo de resonancias públicas, culturales, históricas, políticas y geopolíticas, superiores a su mero tamaño.

Algo hay en ese ombligo olvidado, en esa cintura cabal de nuestro continente, que resuena con tonos propios en el desconcertado concierto de la América Latina.

Fui la semana anterior, por primera vez, a las conversaciones de “Centroamérica cuenta”, foros de expansión coloquial sobre la literatura, la memoria y la vida intelectual latinoamericana.

Me he traído del viaje temas que iré desahogando en estas páginas, conforme se ofrezcan el recuerdo y la coyuntura.

El primero de ellos, ajeno a la discusión literaria del encuentro, pero evidente en el entorno público de la Managua de estos días, es la paulatina  conversión de Daniel Ortega y su gobierno en una reencarnación de Somoza y el suyo.

Dentro del coloquio, fueron particularmente atractivas para mí las mesas dedicadas a los cien años de Juan Rulfo y a los 60 de Cien años de soledad, una llana invitación a conversar de nuestros clásicos, a repensarlos y releerlos, acercándolos a nuestro presente para volver a hacerlos propios.

Releer a estos clásicos, y conversarlos en público, sin pretensiones eruditas ni rigideces académicas es como tirarse clavados infantiles en el río de una tradición de altos poderes creativos, cuyo padre seminal quizá sea Rubén Darío.

Particularmente interesantes para mí fueron las mesas destinadas a la recreación de la memoria.

En el ámbito personal, bajo los criterios no de la autobiografía, sino de la creación literaria. En el ámbito colectivo, camino al problema de la reconciliación con la verdad de nuestro pasado inmediato.

En toda América Latina hay heridas abiertas por guerras, dictaduras y violencia criminal. No es claro que esas heridas hayan cerrado ni que las hayamos contado bien.

[email protected]