Minuto a Minuto

Nacional Hallan muerto al joven Jan Emiliano Rojas Neri, desaparecido en Cuautitlán Izcalli
Rojas Neri fue visto por última vez en la colonia Cofradía de San Miguel I, en el Estado de México
Internacional Trump dice que no pedirá disculpas por video que muestra a los Obama como simios
Donald Trump también indicó que no va a despedir a la persona que realizó el video de Barack y Michelle Obama
Deportes Exjugadores de Patriots, molestos con Tom Brady por no apoyar al equipo en Super Bowl LX
Vince Wilfork le recriminó a Tom Brady por sus comentarios y destacó que sus afirmaciones no tienen que relacionarse con la "política"
Internacional “No los ven humanos”: así es el único centro de detención para familias migrantes en EE.UU.
Las condiciones en el centro de detención para migrantes en EE.UU. carecen de atención media y atención infantil adecuada
Internacional Nueva York legaliza muerte asistida con protección adicional y entrará en vigor en julio
Nueva York se sumará a los 13 estados de EE.UU. que permite la muerte asistida, después de que Oregón fuera pionero en 1994

La matanza mexicana sigue y crece. Según Eduardo Guerrero y su consultora Lantia, el número de asesinatos en enero de 2017 alcanzó los niveles de 2011, hasta ahora el pico de sangre de la década.

Las fuerzas armadas siguen ejerciendo y multiplicando la estrategia de descabezar cárteles y matar capos.

Es la estrategia de la DEA y del Departamento de Justicia estadounidense, aplicada también en Colombia, con resultados igualmente mortíferos, y del todo insustanciales para su objetivo declarado: frenar el flujo de drogas al mercado estadounidense.

Aquel mercado sigue consumiendo más o menos lo mismo antes, durante y después de las matanzas de Colombia y México. Nuestra fuerza pública sigue descabezando cárteles, matando capos y engrosando la estadística de sangre.

Hace unos días el principal responsable de poner en práctica esa lógica de la matanza en Colombia, el expresidente César Gaviria, publicó en The New York Times sus reflexiones autocríticas. Son imperdibles. Nadie hará caso en México porque estamos voluntariamente ciegos y sordos a la evidencia de la sangre. Gaviria dice así:

Las drogas prohibidas son un asunto de seguridad nacional pero la guerra contra ellas no puede ganarse solo por las fuerzas armadas y la aplicación de la ley. Echar más soldados y policías contra el consumo de drogas es solo tirar el dinero y puede empeorar el problema.

Los colombianos sabemos algo sobre la lucha contra las drogas. Hemos gastado billones de dólares en campañas para erradicar drogas y destruir cárteles. Yo estuve personalmente involucrado en la persecución de Pablo Escobar en 1993 y aunque hicimos a Colombia un poco más segura, fue a un precio enorme. No solo no pudimos erradicar las drogas, sino que las expandimos a países vecinos.

Y creamos nuevos problemas. Decenas de miles de personas fueron asesinadas durante nuestra cruzada contra las drogas. Fueron asesinados muchos de nuestros políticos, jueces, policías y periodistas más brillantes. Y los narcotraficantes, con sus vastos recursos, corrompieron a nuestros gobiernos.

La guerra contra las drogas es esencialmente una guerra contra la gente, pero ponerse duro contra las drogas es algo popular entre los políticos. Yo mismo fui seducido como presidente por la línea dura. Los costos humanos fueron enormes (http://nyti.ms/2kFKdpV).

¿Así o más claro?

[email protected]