Minuto a Minuto

Nacional Tribunal morenista: retroceso e indefensión
             Entiendo que aquí, el objetivo principal es que Morena suba más spots contra Salinas Pliego, pero tumbó un criterio judicial establecido con fundamento, además de violar el artículo primero de la Constitución en materia de derechos humanos
Ciencia y Tecnología Meta impulsa en México la nueva era del comercio conversacional con WhatsApp y agentes de IA
La compañía presentó nuevas soluciones de IA para WhatsApp enfocadas en automatizar la comunicación empresarial y el comercio conversacional
Deportes ¿Quiénes están clasificados a 16vos de final del Mundial 2026?
Estas son las selecciones que tienen ya un lugar asegurado en la ronda de 16vos de final de la Copa Mundial 2026
Deportes CDMX: Celebran más de 800 mil personas tercera victoria de México en el Mundial
Más de 800 mil personas salieron a las principales calles de la CDMX para festejar el triunfo de México sobre Chequia en el Mundial
Deportes Mundial 2026: ¿A qué hora y en dónde ver los partidos de los Grupos D, E y F del jueves 25 de junio?
Este jueves 25 de junio se definen los Grupos D, E y F en la Copa Mundial 2026 con partidos que prometen una jornada de angustia

Las elecciones en Estados Unidos evidenciaron la pérdida de influencia y credibilidad de los medios tradicionales de comunicación. También dejaron ver los enormes desafíos que el creciente peso de las redes sociales y la polarización de las sociedades contemporáneas plantean al periodismo profesional.

A decir de Carlos Loret, la victoria de Donald Trump deja la sensación de que los medios emblema del periodismo apostaron en su contra… y perdieron, pues “una enorme, gigantesca parte de la sociedad no les cree” (El Universal, 23/11/2016).

Sin duda, los medios enfrentan una crisis de credibilidad. Las encuestas muestran que solo uno de cada tres norteamericanos confía en ellos; el nivel más bajo desde que esta medición se realiza. La caída se explica, en buena parte, por la proliferación de fuentes de información y la confianza que las personas depositan en aquellas que refuerzan sus puntos de vista. Para muchos, solo es neutral y creíble lo que refleja sus posiciones.

El problema no radica en una supuesta apuesta contra Trump. No advierto ataques gratuitos en medios como The New York Times; por el contrario, considero periodísticamente justificadas sus revelaciones. No estamos ante un abandono de los cánones del periodismo profesional; lo que vemos es un desfase entre esos principios y las expectativas de amplios sectores de la sociedad.

En situaciones de polarización, el centro se desvanece y la neutralidad deja de satisfacer, e incluso enfada, a quienes se han corrido a los extremos. Para ellos, la visión parcial y comprometida que circula en los nuevos medios y en las redes es una alternativa de información más atractiva.

El desafío para los medios tradicionales es enorme. Si bien la neutralidad no les garantiza recuperar credibilidad, comprometerla significaría una sentencia de muerte contra el periodismo objetivo, imparcial y plural, y la prolongación de una espiral de confrontación que amenaza la convivencia política pacífica. La estabilidad democrática depende en buena medida de que eso no suceda.