Minuto a Minuto

Internacional Trump dice que no pedirá disculpas por video que muestra a los Obama como simios
Donald Trump también indicó que no va a despedir a la persona que realizó el video de Barack y Michelle Obama
Deportes Exjugadores de Patriots, molestos con Tom Brady por no apoyar al equipo en Super Bowl LX
Vince Wilfork le recriminó a Tom Brady por sus comentarios y destacó que sus afirmaciones no tienen que relacionarse con la "política"
Internacional “No los ven humanos”: así es el único centro de detención para familias migrantes en EE.UU.
Las condiciones en el centro de detención para migrantes en EE.UU. carecen de atención media y atención infantil adecuada
Internacional Nueva York legaliza muerte asistida con protección adicional y entrará en vigor en julio
Nueva York se sumará a los 13 estados de EE.UU. que permite la muerte asistida, después de que Oregón fuera pionero en 1994
Nacional Representante de ONU-DH dialoga con la FGR sobre protocolos de investigación
ONU-DH expresó su preocupación por la crisis de derechos humanos debido a los altos índices de violencia que se registran en el país

“Nos hemos quedado con lo que pasó en Tlatelolco, como si eso definiera el movimiento del 68 pero, antes que eso, el 68 fue una fiesta…”.

Eso pensaba Luis González de Alba (con Abida Ventura en El Universal del 27 de diciembre de 2013), uno de los líderes emblemáticos del movimiento estudiantil y popular de mayor incidencia en los recientes casi 50 años de vida pública en México.

Se disparó al corazón entre las siete y las diez de la mañana del inolvidable 2 de octubre (ahora mucho más), 48 años después de haber sido aprehendido en el edificio Chihuahua de Tlatelolco, frente a una Plaza de las Tres Culturas que terminó teñida de sangre y tapizada de chamarras, bolsos, libros, dulces, zapatos, libretas y suéteres después de la estampida de manifestantes pacíficos pero exigentes de libertades democráticas frente a un sistema caduco, monolítico y represor.

La bala que se sorrajó antier Luis impactó también al encéfalo de sus detractores porque, como escribió en su última columna, “no saben lo que no se olvida porque ya lo olvidaron o nunca lo han sabido…”.

[email protected]