Minuto a Minuto

Ciencia y Tecnología Meta impulsa en México la nueva era del comercio conversacional con WhatsApp y agentes de IA
La compañía presentó nuevas soluciones de IA para WhatsApp enfocadas en automatizar la comunicación empresarial y el comercio conversacional
Deportes ¿Quiénes están clasificados a 16vos de final del Mundial 2026?
Estas son las selecciones que tienen ya un lugar asegurado en la ronda de 16vos de final de la Copa Mundial 2026
Deportes CDMX: Celebran más de 800 mil personas tercera victoria de México en el Mundial
Más de 800 mil personas salieron a las principales calles de la CDMX para festejar el triunfo de México sobre Chequia en el Mundial
Deportes Mundial 2026: ¿A qué hora y en dónde ver los partidos de los Grupos D, E y F del jueves 25 de junio?
Este jueves 25 de junio se definen los Grupos D, E y F en la Copa Mundial 2026 con partidos que prometen una jornada de angustia
Deportes Sudáfrica vence a Corea del Sur y pasa de la Fase de Grupos en un Mundial
Sudáfrica sorprendió en el Estadio Monterrey y venció por la mínima a Corea del Sur para quedarse con el segundo sitio del Grupo A

Amig@s de “Política Gourmet”, ya tenemos a la vuelta de la esquina el trágico-cómico-musical puente “Guadalupe Reyes” con sus posadas, sus peregrinos y sus excesos… ¿qué les parece si vamos preparando la barriga con unos tamales surtidos de chile, de mole, de dulce, de verde? ¡Vamos a prepararlos!

Ingredientes:

– 2 kilos de masa chaquetera (en San Lázaro hay una miscelánea donde la venden)

– 1 kilo de carne deshebrada de pejelagarto disfrazado de Grinch (por aquello de la temporada navideña)

– 1 litro de caldo hecho con un cubito de KnorrINE

– 16 rémoras traicioneras

– 1/2 cucharada de polvo para hornear ilusos

– 500 gramos de manteca de cerdo comunista

– 1 cucharada de sal bien salada y rancia marca Martí

– 50 hojas de maíz del PRD, PT y MC

Preparación:

La masa chaquetera y el caldo KnorrINE se baten muy bien con la mano o con una batidora de segunda mano comprada en los almacenes B&P (Bejarano y Padierna, porque no tardan en dar el bandazo) hasta que la primera quede totalmente solapada por el segundo. La manteca se tiene que batir también hasta que quede bien esponjosa por su odio al sistema, pero sobre todo por el coraje de no tener presupuesto. Cuando la masa, el caldo y la manteca ya estén a punto se fusionan vigorosamente y se les pone polvo para hornear ilusos para que se esponje la mezcla. A cada hoja de maíz hay que ponerle una cucharada de esta pestilente combinación y no olviden ponerle carne deshebrada de pejelagarto para que todos los tamales agarren un saborcito mesiánico… ¡ah! y los charales traicioneros no pueden faltar, ¿eh? A cada tamal hay que ponerle uno de éstos para que todo mundo les haga el feo al momento de abrirlos y ven que no tienen ni quesito, ni molito, ni pollito, ni nada de eso. Envuelvan bien las hojas para que no se desparrame la masa por ningún lado, métalos todos en una tamalera y déjelos cocer a fuego lento de aquí al final de la Legislatura. Cuando destape la olla se dará cuenta que con pocos (o mejor dicho, nulos) recursos le habrá salido una bancada que nadie querrá tragarse pero que le permitirán presumir sus dotes de cociner@.

 

¡Provechito!