Minuto a Minuto

Nacional Huracán ‘Polo’ se intensificó a categoría 2
El huracán Polo provocará oleaje de hasta 3 metros en costas de Michoacán y Guerrero, y de hasta 2.5 metros en Oaxaca, Jalisco y Colima
Internacional Delcy Rodríguez se reúne con autoridades del BM, FMI y BID al margen de Asamblea de la ONU
El propósito de la reunión era "revisar mecanismos de cooperación técnica y financiera" de Venezuela con el BID
Nacional Aeroméxico investiga presunta filtración de datos de clientes en Telegram
Aeroméxico señaló que los datos podrían haber sido sustraídos durante un ciberataque registrado en octubre de 2025
Internacional Acuerdan México, Noruega, Qatar y Suiza reforzar cooperación para prevenir conflictos
Los representantes propusieron reforzar las alianzas multilaterales mediante el intercambio de información y experiencias en mediación
Internacional “¿Cómo me va a dejar la bala ahí?”: venezolano herido por ICE habla mientras está detenido
Presuntamente, no pueden hacerle cirugía a Wilber Garcés para sacarle la bala, porque está cerca de la columna

La Presidencia de la República no podía dejar que siguieran corriendo los días. Cada día que pasaba solo sumaba descrédito. Se tomó la decisión, acertada, de que la propia Angélica Rivera saliera a reconocer los hechos relacionados con la casa de Las Lomas. Lo hizo intercalando los papeles de artista exitosa, esposa de Enrique Peña Nieto e, inevitablemente, primera dama.

Lo hizo bien. Aportó la información prometida por el Presidente para desmontar “las aseveraciones imprecisas y carentes de sustento”. Ella fue una estrella en las áreas donde la televisión y la publicidad pagan muy buen dinero. Tenía recursos para comprar una casa de ricos, no de magnates. Pagó a valor de mercado. Se entiende que haya elegido al agente inmobiliario que quiso. Cubrió las obligaciones fiscales. Sigue saldando las mensualidades.

Y ella sabe que hay quienes no le van a creer nada, porque su imperativo de transparencia es únicamente para descalificar y escandalizar. A qué entonces ese arrebato de vender la casa, patrimonio de sus hijas, según expresó en la producción de video difundida la noche del martes.

Ella no tiene por qué vender. Pienso que se equivocan los estrategas de Los Pinos al pedirle, u ordenarle, que se deshaga de la propiedad para ayudar a mitigar las suspicacias de corrupción.

Dejar la casa es avalar que algo huele feo. Es regalar la victoria a los detractores. Es pagar un costo que, si las cosas son como ella las contó, no tendría por qué pagar.

Es un sacrificio inmerecido para una profesional exitosa. Por más primera dama que sea ahora.

Ya basta de culpas.