Minuto a Minuto

Nacional #Video Mujer dispara durante riña en la Álvaro Obregón; termina detenida
Una mujer y su hijo terminaron detenidos después de que la primera disparara durante un altercado en la Álvaro Obregón
Internacional Detenciones de migrantes en la vía pública aumentaron 1000% en segundo mandato de Trump
La investigación determinó también que las detenciones de inmigrantes sin antecedentes penales han aumentado un 770% en el segundo mandato de Trump
Nacional Pide Sheinbaum al Senado autorizar salida de tropas de territorio mexicano
Las solicitudes se turnarán a las comisiones competentes para su trámite
Economía y Finanzas “Fracking sustentable” suena prometedor “pero no existe”: ONG´s
Organizaciones señalaron a la presidenta Sheinbaum que explorar una versión "sustentable" de la técnica de fracturación hidráulica para la obtención de gas "puede sonar prometedor en el discurso, pero en los hechos no existe"
Nacional Trump se lanza contra WSJ por cuestionar su “victoria” en Irán
"El Wall Street Journal es uno de los peores y más imprecisos consejos editoriales del mundo", dijo Donald Trump

Ayer, en su Fuera de registro de MILENIO, Nicolás Alvarado hizo talco a Juan Gabriel, escandalizando al vecindario cibernético por no sumarse al lloriqueo nacional y, ufano, se puso a escuchar “Je suis snob”.

Nico es tan mamón que me remite a mi palíndromo sé mamón o no mames, y es obvio que desconoce “Desde que te conocí” con Willie Colón.

A Juanga lo definió como “… letrista torpe y chambón”, de estilo entre lugarcomunesco y “absurdo”, y confió lo que piensa uno de sus afines: “Hacía bailar amaneradamente a los rancheros bigotones con coñac y pistolas, con canciones a go-go eternas, manejando los crescendos y las dynamics y las joterías”. Sus letras, “infames”, y su música “no tuvo escrúpulos”.

“Mi rechazo al trabajo de Juan Gabriel”, admite Nicolás, “es clasista: me irritan sus lentejuelas, no por jotas sino por nacas”; su histeria por “elemental” y su sintaxis por “iletrada”.

No coincido con él, pero celebro la diversidad de opiniones.

A finales de los 60 Monsiváis deshizo a otro ídolo popular: Raphael, pero terminó concediendo:

“El que esté libre de pósters, que arroje la primera piedra…”.

[email protected]