Minuto a Minuto

Nacional Cae el ‘Señor de la T’, coordinador del CJNG que aterrorizaba a Michoacán
Manuel Alejandro “N”, alias el 'Señor de la T', identificado como coordinador regional del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG)
Nacional Cerca de 7 millones de líneas celulares quedarán en desuso, prevé la CRT
Las empresas de telecomunicaciones cuentan con un plazo de 72 horas para desvincular los números terminados en “2” que no fueron registrados
Internacional Misión de Investigación de la ONU acusa a Estados Unidos de crímenes de guerra y a Irán de crímenes de lesa humanidad
Una misión de la ONU detalló que hay "motivos razonables" para creer que Estados Unidos cometió crímenes de guerra en Irán
Nacional Narcopolíticos, el objetivo
La advertencia reiterada de Trump es: lo hacen ustedes o lo hacemos nosotros, donde para mí no hay opción: lo tiene que hacer el gobierno de la presidenta Sheinbaum y nadie más. Menos Estados Unidos
Internacional Detienen en EE.UU. a empresario imputado por el asesinato del excandidato presidencial Fernando Villavicencio en Ecuador
Xavier Jordán es uno de los siete imputados por la Fiscalía de Ecuador como supuestos autores intelectuales del asesinato de Villavicencio

La moneda mexicana pasó del autismo irresponsable de una moneda de paridad fija hasta mediados de los años 90, a una de libre flotación fijada por el mercado y sustentada en una economía que solía ser equilibrada por mandato de ley.

Pasar de la defensa gubernamental, como perro, de una paridad fija a un mercado libre tiene condiciones que cumplir para que sea una solución y no un lastre para la economía.

Pero el peso dio un paso a una tercera generación, de la moneda controlada pasó a ser una moneda emergente libre, pero mediocre. Y ahora, el tercer escalón es el de una moneda líquida ampliamente demandada.

Por eso es que desde 1995 y hasta hace unos tres o cuatro años era suficiente tener reservas internacionales, balanzas externas equilibradas y un presupuesto obsesivamente equilibrado, al menos en el papel.

El peso empezó a evolucionar y a madurar mucho más que las finanzas del país. México es una economía que se sustenta en su mercado interno, en primer lugar, y en las exportaciones manufactureras, en segundo sitio. Se despetrolizó en lo comercial, pero mantuvo su dependencia fiscal de la venta de hidrocarburos.

Si hoy hay un castigo adicional para el peso con respecto a otras monedas emergentes es precisamente porque queda la percepción de que México mantiene esa dependencia petrolera.

El tema es que hasta hoy se han planteado en el discurso soluciones de corrección de mediano y largo plazos. Habla Hacienda de hacer recortes adicionales al presupuesto del próximo año y de ajustar a Petróleos Mexicanos (Pemex). Esto tardará mientras que la presión del mercado acerca al peso a las 20 unidades por dólar.

Entonces, si tenemos esa moneda tan líquida y socorrida que es el peso y está en problemas, hay que tomar medidas extraordinarias rápidas, antes de que la economía del país sucumba ante esa volatilidad, porque podríamos no haber visto nada en comparación con lo que podría pasar si salen los capitales en desbandada.

Por la velocidad con la que se ha depreciado el peso, las medidas tienen que ser de impacto inmediato. Un ajuste presupuestal no causa efectos inmediatos en el ánimo de los mercados y más si es sólo enunciativo, como hasta ahora. El prometido presupuesto base cero fue una zanahoria frente al caballo que no convenció.

La inyección de más reservas al mercado para dar liquidez puede resultar insuficiente, si lo que tenemos que enfrentar es una salida de posiciones de capitales extranjeros en la tenencia de papeles gubernamentales. Ante ese escenario, se podrían beber miles de millones de dólares y no pasaría nada.

La depreciación de la semana pasada empieza a arrojar rendimientos negativos a los tenedores de instrumentos en pesos, que sólo se pueden compensar con un rendimiento mayor o de lo contrario, abandonar la plaza.

México no es Estados Unidos y el Banco de México no es la Reserva Federal, así que puede ser que haya llegado el momento de despegarse del espejo de la política monetaria y aceptar que si el premio no es mayor, empezará un nuevo tipo de salida de capitales, ése al que tanto temor le han tenido las autoridades monetarias de este país desde hace años.

Por eso vale la pena preguntar si no es momento de tomar ese paso adicional de subir la tasa de interés, para evitar una desgracia mayor con el vuelo de los capitales extranjeros, que hoy se muestran tan nerviosos en el mercado de dinero.