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De las reformas de Peña una se quedó en el tintero, quizá la más importante. Proponía la creación de una red de seguridad social universal. Debía financiarse con impuestos al consumo y/o con la clausura de regímenes especiales de tributación.

Esta es la gran asignatura pendiente de la agenda social mexicana: crear una red de seguridad social universal —salud y educación gratuitas, seguro de desempleo, sistemas de jubilación y pensiones para todos.

Para todos: por el hecho de haber nacido mexicanos.

Hablamos de la reforma clave contra el más viejo problema de México: la desigualdad.

La reforma de la seguridad social universal se quedó en el camino porque para hacerla había que cobrar impuestos en serio, asunto incendiario en nuestra costumbre nacional.

La historia universal reciente prueba que no hay manera de atacar la desigualdad sin redistribuir la riqueza mediante el cobro de impuestos (40 % en promedio es la carga fiscal europea, 12 % la mexicana).

Quien no se plantee distribuir el ingreso mediante el cobro de impuestos y la creación de bienes públicos, no tocará el corazón de la desigualdad.

Lo mismo puede decirse de quien no se plantee con seriedad el tema del crecimiento del salario como vector del crecimiento del consumo. Salarios contraídos y escasos como los de México no pueden dar por resultado sino un mercado interno contraído y escaso.

Algo parecido puede decirse de un mercado de consumidores como el mexicano, desprotegido ante los abusos cotidianos de sobreprecios y sobretasas, especialidades cotidianas de nuestra economía de mercado.

Otros dos ejes de la agenda social mexicana son la educación pública que no da empleo y la catastrófica dieta nacional.

Síntoma de lo primero es que ir a la escuela pública no garantiza movilidad social. Síntoma de lo segundo es que nuestra manera de comer produce cada vez más obesos en un pueblo que come más que nunca.

Hay que revertir la avalancha de jóvenes educados que no encuentran empleo y la de mexicanos que comen como nunca para enfermar de obesidad.

Me despido hoy de este espacio. Vuelvo el 4 de enero.

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