Andrés Manuel López Obrador nunca ha hecho, políticamente, nada por nada, ni en sus delirantes ocurrencias
La chingada no es una finca, es un destino irreversible.
Florestán
Andrés Manuel López Obrador nunca ha hecho, políticamente, nada por nada, ni en sus delirantes ocurrencias.
Lo reconozco, sí, como el líder social mas importante del siglo que llegó de la nada, de Mascuspana a la presidencia de la República.
Desde el viejo ayuntamiento, en 2000, inició su larga marcha a Palacio Nacional. Allí arrancó con sus mañaneras con el primer gran cuento: cada vez que le preguntaban sobre su proyecto para ser presidente respondía falsamente: lo que diga mi dedito, que movía diciendo que no, su primera gran mentira.
El desafuero promovido por Vicente Fox fue su lanzadera de campaña y juntos, en aquellos tiempos, hablamos de su respuesta ante la Cámara de Diputados el 7 de abril de 2005, que basó en el célebre texto de Emile Zolá J´acusse (Yo acuso), publicado en el diario L´Aurore, el 13 de enero de 1898.
De allí saltó en 2005 a la candidatura presidencial por el mismo PRD que perdió ante Felipe Calderón por el .56 por ciento de los votos, que sigue llamando fraude. Volvió en 2012 y cayó ante el priista Enrique Peña Nieto por 6.6 por ciento y volvería ya con su partido, Morena, que organizó desde el PRD y registró en 2014 para arrasar en las elecciones de 2018.
Su gobierno fue marcado, sí, por el cambio, pero más por el engaño. La lista de sus mentiras, además de interminable, resultó criminal en cuanto a salud, inseguridad y corrupción.
Logró que Claudia Sheinbaum fuera su candidata presidencial que venció en las elecciones de 2024 con mas votos y porcentaje que él mismo.
Dijo que se jubilaría pero su retiro ha sido más un escondite en su finca cuyo nombre es destino: La Chingada.
Ha reaparecido dos veces y en la última grabó un video de hora 25 para recordar que no se ha ido, que ahí está y que saldrá a la calle en cualquier momento: ya por la presidenta, ya por él, ya por sus hijos, cuyo actual momento de riesgo ha elevado a sinónimo de soberanía nacional.
Pobre soberanía. Nunca había caído tan bajo.
Pero ahí está la amenaza.
RETALES
1. AJUSTES.- Morena violentó sus tiempos con el premio de consolación a Andrea Chávez en el calendario de registro de diputados, haciéndola candidata a Ciudad Juárez;
2. PRIMAVERA.- No entiendo el concepto estacional del secretario del Trabajo, Marath Bolaños, cuando habla de primavera laboral, cuando la economía informal, 55 por ciento de la población económicamente activa, es de 36 millones de personas y supera a la formal. ¡Cómo sería el infierno!; y
3. TIEMPOS.- Hace poco se decía que quienes decidirían las candidaturas de 2027 serían Luisa María Alcalde, Andy López Beltrán y su padre. Hoy no aparece ninguno. El eje ha sido Citlalli Hernández, designada directamente por Claudia Sheinbaum en la Comisión de Elecciones, que entonces no figuraba.
Nos vemos mañana, pero en privado.
