
A seis meses del inicio de la guerra lanzada por Estados Unidos e Israel, no se ha logrado el objetivo de derrocar al régimen de los ayatolás
La administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informó este jueves que autorizó a la delegación iraní, liderada por el presidente Masoud Pezeshkian, a viajar a Nueva York para participar la próxima semana en la Asamblea General de la ONU, una visita que tendrá lugar en plena guerra iniciada por Washington contra Teherán.
En cumplimiento de nuestras obligaciones como país anfitrión, la delegación principal del régimen iraní podrá asistir a la Semana de Alto Nivel de la Asamblea General de la ONU”, declaró a la prensa un portavoz del Departamento de Estado.
Una visita bajo restricciones
La fuente precisó que la delegación iraní será más reducida que la del año pasado, cuando Estados Unidos ya denegó visados a varios miembros del equipo de prensa que pretendían acompañar a Pezeshkian a Nueva York.
Al igual que en 2025, los representantes iraníes estarán sujetos a restricciones durante su estancia en Nueva York, entre ellas la prohibición de adquirir productos de lujo.
Una misión de la ONU detalló que hay “motivos razonables” para creer que Estados Unidos cometió crímenes de guerra en Irán.https://t.co/m5ChWqDhZ1
— Joaquín López-Dóriga (@lopezdoriga) September 17, 2026
Está previsto que Pezeshkian pronuncie su discurso ante la Asamblea General el próximo miércoles, aunque el viaje había estado rodeado de incertidumbre, pues Teherán afirmó este lunes que el mandatario aún no había recibido su visado.
Cuestionable guerra que no alcanza su objetivo
La visita se produce más de seis meses después del inicio de la guerra lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán: una ofensiva que no ha logrado su objetivo de derrocar al régimen de los ayatolás, y tras varios incumplimientos de ambos países occidentales respecto a los intentos por alcanzar un acuerdo de paz.
Aunque Estados Unidos e Irán no mantienen relaciones diplomáticas oficiales, la República Islámica cuenta con diplomáticos acreditados ante Naciones Unidas; lo que obliga a Washington, en virtud del Acuerdo de Sede de la ONU, a facilitar su entrada y permanencia en el país.
Con información de EFE