Es verdad que el supersecretario aclaró que esa conclusión deriva de las declaraciones de los compinches de Álvarez detenidos
Triste país aquel que, náufrago en un mar de violencia, impunidad y miedo, tiene que celebrar —siguiendo a sus máximas autoridades— la captura de una banda de asesinos como si fuera un evento digno de los más estruendosos ditirambos y los desfiles triunfales que pasaran por el Arco de Trajano en la Roma Imperial.
No resto méritos al indudable trabajo de investigación y captura, previa balacera en la que murió un bandido el otro día en Atotonilco, Jalisco, y que condujo a la captura de Ramón Ángel Álvarez Ayala (me niego a ponerle cortesanamente Ramón “N”, como dice el prontuario de buenas maneras para el periodismo), conocido como “El R1”. Este rufián fue cabecilla del grupo de los Cuinis en Michoacán y Jalisco, brazo potente hoy del cada vez más fuerte Cártel Jalisco Nueva Generación.
El informe del secretario de Seguridad del país, el superpolicía Omar García Harfuch, indica que el R1 es el autor intelectual del asesinato de Carlos Manzo durante la ceremonia de las velas el pasado Día de Muertos, en el centro de Uruapan, Michoacán, en donde el señor Manzo era presidente municipal. Adicionalmente fueron detenidos 31 miembros de su pandilla, en donde su hermano Rafael “R2” es el segundo al mando. Qué bueno que se pudo dar esas noticias.
Con pilón y todo. Resulta que Francisco Álvarez, hijo del R1, pidió a su papi que mandara matar a su exnovia Valeria Márquez, de 23 años, porque ella lo había cortado. La solicitud fue atendida en mayo de 2025 y la guapa generadora de contenidos en internet fue asesinada en su salón de belleza mientras transmitía alguna de sus colaboraciones en vivo por la red. Este Francisco “N” está en libertad.
Hay dos hechos que le dan carácter especial a estas noticias. Primero, que la viuda del político asesinado fue la elegida por su cabildo para ocupar la silla vacía; segundo, que Manzo era un dirigente natural, de un incipiente grupo político autodenominado “los sombrero”, que se caracteriza porque sus seguidores llevan esa prenda, y porque va ganando simpatías en este país tan carente de liderazgos.
Como siempre, en todo arroz blanquísimo suele surgir “un prietito”.
En la mañanera para informar lo que arriba les cuento, Omar García Harfuch —a propósito de los motivos de Ramón Ángel Álvarez para matar a Carlos Manzo— dejó caer, así de pasadita, una frase que para muchos fue inadvertida. Para mí es muy seria. Señaló García Harfuch que a Manzo lo habían matado “porque sus acciones eran una provocación” para los malhechores. ¡Gulp!
Es verdad que el supersecretario aclaró que esa conclusión deriva de las declaraciones de los compinches de Álvarez detenidos. Son ellos los que acusan al fallecido alcalde de provocarlos.
Muy bien, pero el mensaje intrínseco es muy claro.
Cualquier funcionario público que cumpla con su obligación, condene, persiga, eventualmente encarcele a los delincuentes tan bien organizados, está “provocando” a los cárteles y sus cuadrillas de ejecución.
No me provoques más, déjame imaginar…
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PILÓN PARA LA MAÑANERA DEL PUEBLO (porque no dejan entrar sin tapabocas): Quedan muchos cabos sueltos en el bache que todavía no supera la Universidad Nacional Autónoma de México con su accidentado proceso de nuevo ingreso.
Es verdad que, de alguna manera, se parchó el método que asegurará plazas a los supuestamente más calificados.
La señora presidenta con A de mujer desenterró el gran problema: el derecho a la educación superior en México.
La demagógica postura de que cursar la educación superior es un derecho inviolable de todo el que quiera ejercerlo, no tiene sustento.
No todos tenemos la capacidad y el talento para cursar una exigente —como debe ser— educación universitaria. Como no todos podemos tocar el piano o hacer un retrato al óleo.
No todos tienen que ser a huevo abogados, arquitectos, médicos o ingenieros, al vapor y a medio cocinar, incapaces en lo académico y frustrados en lo personal.
Ese es el destino, por lo menos de los que fueron reorientados por la señora Sheinbaum en la mañanera: los que no entren a la UNAM ahí tienen abiertas las puertas de las Universidades Clara Zetina; por motivos que ignoro, la presidenta no mencionó a las otras universidades patito del cuatrote: las Benito Juárez.
