
La planta de amoniaco en Topolobampo permitiría reducir riesgos logísticos, mejorar la disponibilidad del producto y disminuir costos
El sector agrícola de Sinaloa aplaudió la operación de una planta de amoniaco en Topolobampo, al considerarla infraestructura estratégica para el desarrollo agrícola, económico y social del estado.
Se trata de un proyecto de Gas y Petroquímica de Occidente (GPO), a través del cual se prevé fortalecer la seguridad alimentaria, generar empleos, impulsar el desarrollo regional y consolidar la capacidad productiva del campo mexicano.
Durante una reunión encabezada por el secretario de Agricultura y Ganadería de Sinaloa, Ismael Bello Esquivel, líderes del sector coincidieron en que el amoniaco es un insumo esencial para la producción de fertilizantes, indispensables para la productividad del campo y el abasto de alimentos.
Productores señalaron que México depende en gran medida de la importación de amoniaco para cubrir la demanda agrícola nacional, lo que genera riesgos de desabasto, mayores costos de producción y vulnerabilidad ante factores externos que afectan las cadenas de suministro.
En Sinaloa, principal productor de alimentos del país, esta situación es especialmente relevante. Cada ciclo agrícola requiere miles de toneladas de fertilizantes para atender cerca de 900 mil hectáreas cultivables, por lo que contar con una planta productora de amoniaco en el estado fortalecería la competitividad del sector.
Los líderes agrícolas destacaron que una fuente local de suministro permitiría reducir riesgos logísticos, mejorar la disponibilidad del producto, disminuir costos y brindar mayor certidumbre a los productores.
También recordaron que en ciclos recientes se han presentado dificultades para abastecer oportunamente el amoniaco requerido, obligando a importar producto y transportarlo desde largas distancias, lo que encarece la actividad agrícola.
Los representantes del sector coincidieron en que la planta de GPO representa una inversión estratégica para el norte de Sinaloa.
Para un estado con vocación agrícola como Sinaloa, contar con una planta que garantice el suministro de uno de los principales insumos para la producción de alimentos representa una oportunidad para construir un campo más fuerte, competitivo y sostenible. La producción de fertilizantes impacta directamente en la seguridad alimentaria de México y en la capacidad de nuestros productores para seguir alimentando al país”, expresaron los participantes.
Finalmente, los liderazgos agrícolas reiteraron su disposición a mantener un diálogo permanente con autoridades, sociedad y empresa, privilegiando el interés de los productores, el desarrollo de Sinaloa y la construcción de acuerdos que permitan aprovechar los beneficios del proyecto para las presentes y futuras generaciones.