Minuto a Minuto

Nacional Cuando la muerte ronda
                  Les reitero: la muerte es una hija de la chingada que solo nos deja desolación, pero al menos nos recuerda, entre el dolor y la ausencia, el vamos a vivir la vida, que para eso vinimos. Que no se nos olvide
Internacional Vance responde a manifestante con bandera mexicana: “Si amas México, vete allí”
"Yo te compro el boleto de avión", fueron las palabras de Vence al ver una bandera de México en la convención republicana
Nacional Vanely “N” habría fingido su muerte para evadir deuda de casi un millón de pesos
Vanely ofrecía tandas de dinero y artículos como pantallas, teléfonos celulares, muebles y otros productos que nunca fueron entregados
Nacional Sheinbaum destaca avances y nuevas obras para Veracruz
Claudia Sheinbaum anunció los avances que el gobierno federal ha tenido en Veracruz en materia de salud, educación y vivienda
Nacional Vuelca tractocamión con pipas de diésel sobre la autopista Guadalajara-Colima
El accidente ocurrió a la altura del kilómetro 68, cuando el vehículo de carga perdió el control y se impactó contra el muro de contención

Pobre país, a cuyos gobernados les repitan todos los días sus gobernantes que todo está bien, que el orden público, el financiero, y el de salud, educación o de justicia no adolecen de mácula alguna.

Peor aún, sin embargo, aquel pueblo al que su gobernadora sienta el imperioso mandato de advertirle, cotidianamente, de los enormes peligros a los que la soberanía de su nación está expuesta.

México se encuentra hoy en las dos situaciones al mismo tiempo.

La perfección es uno de los valores absolutos que por definición no existen. Como esas otras apreciadas entidades, el amor, la felicidad, libertad, soberanía y otras semejantes, sólo existen en razón de que embarquemos nuestro empeño en conseguirlas. Al hablar de la perfección en la pintura, Pablo Picasso decía que sucede nada más en la búsqueda cotidiana para encontrarla: lo importante es el camino, y no la meta.

En lo que toca a soberanía —y ya entramos en el cenagoso terreno de la política— su búsqueda requiere además de perseverancia, heroísmo y sacrificio; aunque los jóvenes amantes coincidan en que ellos también tienen que sucumbir dolorosamente en la pesquisa. Lo peor es que en la búsqueda de la felicidad y del amor sobran las acechanzas y los pantanos peligrosos. El heroísmo tiene que inventarlos.

Sin una guerra que ganar y una fortaleza que vencer, Ulises no hubiera inventado el caballo de Troya para introducir sus soldados y ganar la guerra en sus primeros diez años de vagancia lejos de su Ítaca. Los otros diez fueron poblados por Homero el autor, de Circes y Polifemos, de Sirenas de aullar fatal cuyo hechizo fue dominado por el héroe ordenando a sus hombres le ataran al palo mayor de su nave y le taponaran las orejas con cera, bajo la orden terminante de que no le liberaran cualquiera que fuese su instrucción posterior.

¿Habrá sido cierto todo esto?

La maravilla del arte es que es la forma más bella de mentir. Con la belleza que nos hace admitir como ciertos todos sus embustes que transforma en bellos como lo hace Quijano con Aldonza, Geppetto con un trozo de madera convertido en títere o el Moro de Venecia la maldad de Iago.

Sólo que la política no es arte, aunque se alimente de mentiras.

Todas las dictaduras —y en medida no menor las dictablandas, como la nuestra actual— requieren de un catálogo amplio de monstruos que amenazan su esencia, que es su poder. Esos monstruos están afuera y son poderosos.

Esta noche los cubanos tendrán que pasarla en la penumbra total una noche más: sus gobernantes, que allá les dicen líderes, volverán a la vieja cantaleta de que las carencias cotidianas de pan y de circo, de leche y de sueños, de libertad y de futuro, nacieron desde 1962 con el bloqueo comercial de los Estados Unidos al pueblo cubano.

De la misma manera que la señora presidente con A de mujer, hoy pintarrajea todos los muros de nuestro país con la palabra soberanía y el amago que le hace todos los días con ese tema el monstruo del Norte. ¡Necesitamos héroes, carajo! De la misma forma en que doña Claudia se niega a entregar a la pandilla de los diez pillos sinaloenses, para cuyo encarcelamiento preventivo exige pruebas, pruebas, pruebas. Porque pisando piso de cárcel aquí o allá, comenzarán a contar lo mucho que saben sobre la estructura de un gobierno sustentado con el dinero del narco.

Y como la presidente se niega a entregar pruebas, que en México tiene, más firmes que los decires de los testigos protegidos, le exige a Donald Trump que muestre primero las de él: como dijo el chinito: li tu plimelo. Y que ella sabe muy bien que son las mismas pruebas de los mismos labios, que hundieron en la cárcel a Genaro García Luna, pero que no serán admitidas para Rubén Rocha Moya. Es tu palabra contra la mía.

Li tu plimelo.

PILÓN PARA LA MAÑANERA DEL PUEBLO (porque no dejan entrar sin tapabocas): Pido perdón a los escasos y valiosos lectores de estas líneas. Mi ausencia reciente se debió a fallas tecnologicoirresponsablesyholgazanas de quien tenía que restablecer servicios que no estaba en mi mano aportar. Seguiremos con el pelipintado y su viaje, enigmático como Xi, quien le metió un gol histórico literario, del que no se ha dado cuenta Trump todavía.

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