
Claudia Sheinbaum y Pedro Sánchez sellaron la normalización de relaciones entre México y España en la IV Cumbre en Defensa de la Democracia
La presencia de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, en la IV Cumbre en Defensa de la Democracia de Barcelona y el encuentro que ha mantenido con el jefe del Gobierno español, Pedro Sánchez, simbolizan la normalización de las relaciones entre ambos países, aunque sus ejecutivos aseguran que nunca han estado en crisis.
He conversado con la presidenta @Claudiashein sobre la situación global y la clave de avanzar en las relaciones UE – México.
Compartimos una gran sintonía sobre cómo continuar estrechando nuestros tan especiales lazos culturales, económicos y sociales.
Es una gran noticia que… pic.twitter.com/5AVtdVou8S
— Pedro Sánchez (@sanchezcastejon) April 18, 2026
Sheinbaum Pardo ha visitado por vez primera España desde que es presidenta, un viaje que se conoció después de que Felipe VI reconociera que en la Conquista de América hubo “mucho abuso”, tras las peticiones que se han sucedido por parte de México para que España pidiera una disculpa por los agravios en esa conquista.
Las palabras del rey fueron valoradas por la presidenta mexicana pese a que dijo que hay que seguir trabajando en el proceso de reconocimiento histórico.
Además, esta misma semana aseguró que nunca se ha roto la relación diplomática con España aunque sí vino a reconocer las dificultades al señalar que “ha habido un acercamiento distinto en el último año, tanto del Gobierno español como del propio rey de España”.
El mensaje de que nunca ha habido crisis es el que ha traído este sábado a Barcelona, ya que a su llegada a la cumbre por la democracia y a preguntas de los informadores, dijo que no la hay ahora ni la ha habido antes.
Gran sintonía
“Lo que es muy importante es que se reconozca la fuerza de los pueblos originarios para nuestra patria”, ha añadido.
Son palabras que pronunció ante de ser recibida por Sánchez al inicio de la cumbre, con un primer saludo entre ambos y una breve conversación mientras posaban para los informadores gráficos.
Más tranquilamente han tenido oportunidad de dialogar después, ya que al término de la cumbre han protagonizado una reunión bilateral que, según han informado a EFE fuentes del Gobierno español, se ha prolongado durante casi una hora.
En ella, según estas fuentes, se ha evidenciado una gran sintonía, aunque no han ofrecido detalles de esa conversación más allá de que han hablado de la situación global, de las relaciones de la Unión Europea y México, y de cómo seguir estrechando los lazos culturales, económicos y sociales entre los dos países.
Ha sido Sheinbaum quien, en declaraciones a los periodistas tras ese encuentro, ha confirmado que ambos han hablado de la polémica relativa a la conquista y ha explicado que ha trasladado a Sánchez la importancia que tiene para su país el reconocimiento de lo que eso conllevó.
En concreto, según ella, ha expuesto la grandeza de las culturas originarias de México antes de la llegada de los españoles, y el presidente del Gobierno ha afirmado que ha estado de acuerdo con ello.
Invitación a México
Cree la presidenta mexicana que hay que seguir avanzando en la misma dirección, pero ha constatado ya un acercamiento tanto por parte de Sánchez como del rey, con quien ha dicho que no se ha planteado de momento tener una reunión.
Sí ha invitado al presidente del Gobierno a viajar a México el próximo año para participar en otra cumbre en defensa de la democracia, ya que en la que se ha celebrado en Barcelona ha ofrecido su país como sede para la de 2027.
Un ofrecimiento que agradeció Sánchez públicamente ante el plenario de la cumbre, con presencia de varios jefes de Estado como los presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; Colombia, Gustavo Petro; Uruguay, Yamandú Orsi; y Sudáfrica, Cyril Ramaphosa.
Ese ofrecimiento considera el Gobierno que es también una prueba patente de la sintonía de Sánchez y Sheinbaum, al tiempo que coincide con la presidenta mexicana en que en ningún momento ha habido crisis entre los dos países, pero sí reconocen la tirantez provocada por la polémica sobre la conquista.
Sheinbaum había respaldado en varias ocasiones la petición de perdón por parte de España ante la conquista que desde 2019 había demandado su predecesor en el cargo, Andrés Manuel López Obrador.
Ante la ausencia de una disculpa, Sheinbaum no invitó al rey a su investidura en 2024, y, por tanto, el Gobierno español no envió ningún representante a ese acto.
La situación se encauzó después de las palabras del rey en marzo reconociendo que en ese momento histórico hubo “mucho abuso”.
Con información de EFE