
Investigaciones del Proyecto Tlatelolco del INAH arrojaron que los restos de una mujer hallados en 2023 serían de una Cihuapipiltin
En 2023 se hallaron en el Centro Cultural Universitario Tlatelolco los restos de una mujer, que investigaciones antropológicas revelan hoy que podría tratarse de una Cihuapipiltin.
La revista ‘Arqueología Mexicana: Tlatelolco. Investigaciones recientes’ detalla en su artículo ‘La parturienta del CCUT’ los detalles del hallazgo.

Salvador Guilliem, director del Proyecto Tlatelolco del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), expone el descubrimiento de una ofrenda en la rampa de acceso del estacionamiento del CCUT, como parte de un salvamento arqueológico realizado en 2023.
El pozo se localizó en una estructura asociada al último momento constructivo del recinto ceremonial de México-Tlatelolco, fechado hacia 1506-1515.
En el depósito se recuperaron los restos de una mujer de entre 15 y 17 años y de un bebé de aproximadamente dos meses, acompañados de figurillas femeninas, platos, cajetes y malacates.
La ofrenda, primeras investigaciones, se dedicó a un templo donde se veneraban a las cihuateteo (mujeres que alcanzaban el estatus divino al morir en el alumbramiento), con lo que la joven muerta sería una Cihuapipiltin.
Análisis practicados a los restos de la mujer arrojaron que tenía dos anomalías congénitas asociadas con la endogamia: dens invaginatus o “diente en diente”, una malformación del esmalte y la dentina; y ausencia de fusión en la primera vértebra cervical.
En tanto, el bebé presentaba patologías asociadas a una deficiencia nutricional por vía materna, como escorobuto, que pudo ser resultado de la alimentación exclusiva de maíz.
Si la mujer murió durante o poco después del parto por sepsis (debido a las reacciones periostales), al igual que el recién nacido, esto podría explicar su hallazgo al pie de la estructura, en conmemoración del templo, quizá, asociado a Cihuapipiltin (mujer preciosa)”, refiere el artículo.
¿Qué es una Cihuapipiltin?
Una Cihuapipiltin es una mujer que moría durante su primer parto, lo que le otorgaba el estatus de divinidad, equivalente a un guerrero caído en batalla.
De acuerdo con el Diccionario de Mitología Nahoa, cuando una mujer moría en el primer parto le ponían sus mejores vestiduras.
La partera la adoraba y le dirigía una larga arenga en la que describía a la mujer como valerosa.
Posteriormente el esposo la llevaba hasta su tumba, acompañado de las parteras viejas. Quienes integraban el cortejo fúnebre iban armados con escudo y espada, además de que iban dando de gritos como si fueran a librar una batalla.
Las Cihuapipiltin eran enterradas a la caída de la tarde en un edificio destinado para ello dentro del templo.
El marido y otros amigos permanecían en la tumba durante cuatro días para evitar el robo del cuerpo, toda vez que las mujeres víctimas eran consideradas cosa santa y divina.
De robarse el cuerpo de la Cihuapipiltin le cortaban el dedo medio o el cabello para usarlo como reliquia durante la guerra, pues se creía que daban valentía.
También se les podía cortar el brazo izquierdo para encantamientos.
Con información de López-Dóriga Digital