Como es evidente, las fake news y las campañas de desinformación lastiman el debate público y erosionan nuestra democracia. La pregunta es si la 4T está dispuesta a hablar con la verdad y con argumentos sólidos
LIC. PABLO GÓMEZ,
PRESIDENTE EJECUTIVO,
COMISIÓN PARA LA REFORMA DEL ESTADO:
+ Posverdad: distorsión deliberada
de la realidad para influir
en la opinión pública.
Diccionario de la Real Academia
Ayer, en este mismo espacio, hice referencia a la propuesta que incluye la iniciativa para la Reforma Electoral referente a que el Instituto Nacional Electoral tenga la facultad de ordenar que se bajen las fake news de las redes sociales. Hice mención del grado de dificultad que implicaría el monitoreo de las redes, la corroboración de datos y fuentes (fact-checking) y algunas otros obstáculos técnicos, pero eso no es todo el problema.
Siempre ha habido noticias falsas o engañosas, pero a partir del surgimiento de Internet y con éste las plataformas de redes sociales, la posibilidad de difusión se ha vuelto exponencial. Tomemos como ejemplo el reciente post conteniendo la imagen de un avión incendiándose y que indicaba que tal suceso estaba teniendo lugar en un aeropuerto de Jalisco como resultado de la reacción del crimen organizado por la muerte de Nemesio Oseguera, “El Mencho”. Ese post tuvo millones de visualizaciones y reenvíos.
Claramente, el ejemplo anterior es una fake news y tuvo como propósito manipular negativamente la información. Pero durante las campañas políticas, no siempre es tan fácil y evidente caracterizar las noticias falsas. Así que mejor empecemos por que habría que disponer de una definición operacional de qué son las fake news y diferenciarlas de las campañas de desinformación, y no va a estar fácil.
“La organización First Draft ha diferenciado siete tipos de contenido erróneo o falso que puede circular: 1) Sátira o parodia que no pretende causar daño o engaño. 2) Contenido engañoso de la información para incriminar a alguien o algo. 3) Contenido impostor que suplanta fuentes genuinas. 4) Contenido fabricado es nuevo, pero predominantemente falso, diseñado especialmente para engañar y perjudicar. 5) Conexión falsa es cuando los titulares, imágenes o leyendas no confirman el contenido. 6) Contexto falso se refiere a que el contenido genuino se difunde con información de contexto falsa. 7) Contenido manipulado de información o imágenes genuinas que se manipulan para engañar” (¿Qué son las fake news? Federación Internacional de Periodistas).
Le pregunto, don Pablo, ¿va a incluir todas estas caracterizaciones en las atribuciones del INE para sancionar los contenidos en redes? Y, lo más importante, ¿cómo va a detectar el INE cuando se trata de una falsedad y cuando de una denuncia?
Ahora pasemos a las campañas de desinformación en las cuales, permítame el comentario, la 4T es experta. “Las campañas de desinformación no contienen necesariamente noticias falsas, sino que pretenden distorsionar la realidad mediante contenido manipulado y erosionar la estabilidad” de personas, gobiernos, instituciones u organismos (La lucha contra la desinformación, Ministerio de Asuntos Exteriores de la Unión Europea).
Cómo olvidar las mañaneras del anterior presidente en las cuales se denostaba a periodistas, partidos de oposición y organizaciones de la sociedad civil atribuyéndoles toda clase de vicios. Pero pongamos un ejemplo actual.
El día de ayer, Luisa María Alcalde, presidenta nacional de MORENA, fue al programa de mi colega y amigo Joaquín López-Dóriga para defender la Reforma Electoral. No sé cuántas veces repitió que si los partidos no votaban a favor de dicha Reforma era porque querían conservar sus privilegios refiriéndose al presupuesto de prerrogativas.
Doña Luisa María nunca mencionó, por ejemplo, que el PAN hizo una propuesta en la cual aceptaba que se disminuyera el presupuesto, siempre y cuando la parte igualitaria que se distribuye del presupuesto aumentara de proporción sobre el total de la bolsa, porque el partido en el poder es el que más dinero recibe y recibirá. Tampoco hizo alusión a que la fórmula propuesta para la elección de plurinominales favorecía al partido dominante mientras no se aclarara la cláusula de sobrerrepresentación. Por supuesto, no explicó cómo iba a hacer el INE para cumplir con todas sus obligaciones si le quitaban el 80% de su personal.
Hay una línea muy delgada entre la desinformación y las fake news; lamentablemente, los movimientos populistas como MORENA hacen de la posverdad y la narrativa sus principales armas.
Como es evidente, las fake news y las campañas de desinformación lastiman el debate público y erosionan nuestra democracia. La pregunta es si la 4T está dispuesta a hablar con la verdad y con argumentos sólidos.
+ Con la colaboración de Upa Ruiz
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