No veo por qué no hablar con amplitud y transparencia del papel que EU está jugando con México en el combate al narco; para muchos sería tranquilizador ver que la batalla es decisiva y coordinada, pero sin intervención directa de nuestros vecinos
LIC. LÁZARO CÁRDENAS BATEL,
JEFE DE LA OFICINA DE LA PRESIDENCIA:
En el comunicado emitido el domingo pasado por la Secretaría de la Defensa Nacional en relación con el abatimiento de Nemesio Oseguera, “El Mencho”, se hace un breve reconocimiento a la participación de EUA en el operativo. De hecho, afirma: “Cabe hacer mención que, para la ejecución de esta operación, además de los trabajos de inteligencia militar central, dentro del marco de coordinación y cooperación bilateral con los EUA, se contó con información complementaria por parte de autoridades de ese país”.
La impresión que quedó en el aire fue que la CIA y/o la DEA habrían proporcionado alguna información, pero lo cierto es que estamos hablando de algo mucho más complejo. Se trata de un organismo nuevo y mucho más poderoso que lleva el nombre de Fuerza Interinstitucional Conjunta Anti-cárteles (JIAFT-CC por sus siglas en inglés).
De acuerdo con la información que pude recabar, la JIAFT-CC depende del Comando Norte, una dependencia con amplísimas facultades y recursos de información de inteligencia, militar, logística y lo que usted quiera agregar. Pues bien, en la JIAFT-CC es una fuerza de tarea donde la administración Trump conjuntó a elementos del Ejército, la Marina, Seguridad Nacional, Investigaciones de Seguridad Nacional, la Guardia Costera, la Agencia de Seguridad Nacional y, desde luego, la CIA, la DEA y el FBI. La idea es realizar un trabajo conjunto en la batalla contra los cárteles, en vez de que cada agencia jale por su lado.
El anuncio del inicio de operaciones de la JIAFT-CC fue hecho hace un mes exactamente y tiene como objetivo “identificar y desmantelar las operaciones de los cárteles que representan una amenaza para Estados Unidos a lo largo de la frontera entre México y Estados Unidos”. Su director es el General de Brigada Maurizio Calebrese.
Ya en la práctica, la JIAFT-CC se ha dedicado a mapear las redes de los miembros de los cárteles en ambos lados de la frontera, para lo cual utilizan drones de vigilancia aérea -sobre los cuales me extenderé más adelante- y monitoreo satelital, a fin de rastrear laboratorios clandestinos y rutas de trasiego. Por supuesto, la Fuerza Interinstitucional también echa mano de la inteligencia artificial mediante motores de fusión de datos que procesan información de las distintas agencias, lo cual les permite identificar patrones financieros y logísticos. A estas maravillas modernas, agregue las cámaras térmicas para detectar túneles y la ciberinteligencia.
De acuerdo con medios estadounidenses, la JIAFT-CC cuenta con 300 militares y civiles, los cuales “estudian a los cárteles, analizando su liderazgo, logística y operaciones financieras para obtener información que permita a las autoridades mexicanas actuar” (The Washington Post, 22/2/26). Nótese que queda claro que la actuación corresponde a México. Los analistas también examinan las redes de apoyo que rodean a los cárteles e incluso rastrean a personas que no son miembros de las bandas pero están relacionadas. Supongo que este fue el caso con la pareja sentimental de “El Mencho”.
Como puede usted apreciar, la administración Trump ha incrementado significativamente los recursos dedicados a combatir el narcotráfico. De hecho, amplió un programa iniciado por la presidencia de Joe Biden referente al uso de drones Predator desarmados que han sobrevolado sobre México. Es importante recalcar que los drones no tienen fines letales, sino de recopilación de información.
Lo que me sorprendió es que The New York Times afirmara hace un año que los vuelos de dichos drones han llegado “al territorio soberano de México”. Aún más, afirma que “el Comando Norte ha realizado más de dos docenas de vuelos de vigilancia sobre la frontera sur utilizando una variedad de aviones de vigilancia, incluidos U-2, RC-135 Rivet Joints, P-8 y drones, dijo un alto funcionario militar estadounidense, que habló bajo condición de anonimato para discutir asuntos operativos” (18/2/2025).
Sin embargo, en distintas mañaneras las autoridades mexicanas negaron que los drones volaran sobre territorio nacional y que solo lo hacían en aguas internacionales. En su oportunidad, la presidenta Sheinbaum declaró vagamente que los vuelos formaban parte del diálogo y la coordinación entre países. Con toda franqueza, licenciado Cárdenas, no veo el punto de negar lo que es público en el vecino país y un secreto a voces en el nuestro.
Así las cosas, ahora nos enteramos de que la Fuerza Interinstitucional Conjunta Anti-cárteles trabaja regularmente con las fuerzas de seguridad mexicanas y para el caso de “El Mencho” habrían entregado un expediente detallado sobre este capo.
De ser así la coordinación y trabajo conjunto, es decir, EUA proporciona información sustantiva a México y las fuerzas nacionales planean y ejecutan los operativos, resulta un gana-gana para ambas partes en la lucha contra el crimen organizado.
No veo por qué no hablar con amplitud y transparencia del papel que EUA está jugando con México en el combate al narco; para muchos sería tranquilizador ver que la batalla es decisiva y coordinada, pero sin intervención directa de nuestros vecinos.
Con la colaboración de Upa Ruiz
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