
Australia prohibió el uso de redes sociales a menores de 16 años, medida que entró en vigor el 10 de diciembre de 2025
Australia se convirtió en diciembre de 2025 en uno de los países con la legislación más punitiva y amplia contra el uso de redes sociales por parte de menores de 16 años, con una fórmula que incluye multas a empresas tecnológicas y que ha supuesto casi dos meses después el bloqueo de millones de cuentas.
Desde la entrada en vigor el 10 de diciembre de la ley australiana, varios países han dado pasos similares, entre ellos Francia y Reino Unido, y el último España, cuyo presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció hoy que prohibirá el acceso a redes a menores de 16 años y que sus directivos tendrán que asumir responsabilidades por las infracciones.
Aquí unas claves de la pionera normativa australiana:
¿Qué aplicaciones están afectadas?
El veto alcanza, hasta el momento, a las principales redes sociales: Facebook, Instagram, Threads, TikTok, YouTube, Snapchat, X, Reddit, Discord, y las plataformas de ‘streaming’ Twitch y Kick, aunque es posible que la lista siga creciendo.
El Ejecutivo oceánico señaló a finales de 2025 que considera incluir a LinkedIn y Lemon8, si perciben que un gran número de jóvenes deciden comenzar a usarlas.
Mientras tanto, aplicaciones como WhatsApp o Messenger, consideradas exclusivamente de mensajería, quedan fuera de la prohibición y se han convertido en refugio para muchos adolescentes que buscan mantener el contacto con amigos y familiares.
Millones de cuentas bloqueadas
La medida impacta potencialmente a millones de menores australianos de entre 13 y 15 años, franja de edad en la que el uso de estas redes es muy extendido.
Las autoridades indicaron que las principales compañías de redes sociales eliminaron el acceso a aproximadamente 4.7 millones de cuentas identificadas como pertenecientes a menores de 16 años en la primera mitad de diciembre, según el último balance oficial.
Por su parte, solo Snapchat señaló que había bloqueado o inhabilitado más de 415 mil cuentas en Australia hasta finales de enero.
¿Cómo se aplica la prohibición a nivel técnico?
La normativa obliga a las plataformas a tomar “medidas razonables” para verificar la edad de sus usuarios. Esto puede incluir sistemas de verificación de documentos de identificación, análisis automatizado de edad mediante IA, controles internos y bloqueo de cuentas sospechosas.
Meta, matriz de Facebook, Instagram y Threads, sostiene que, ante posibles errores en la verificación de edades, los usuarios que pierdan el acceso por equivocación pueden recurrir a un “selfie” o un documento de identidad a través de la aplicación de verificación de terceros Yoti.
Snapchat y otras redes anunciaron el refuerzo de sus sistemas de verificación de edad, pese a reconocer que persisten fallos técnicos que podrían permitir eludir los controles.
¿Qué ocurre si la ley no se cumple?
Las sanciones recaen exclusivamente sobre las plataformas. Si no aplican mecanismos adecuados de verificación, las tecnológicas pueden enfrentarse a multas que alcanzan hasta 49.5 millones de dólares australianos (unos 32 millones de dólares estadounidenses).
Hasta ahora no ha trascendido que haya habido multas contra compañías, mientras para los menores las consecuencias se limitan al cierre o bloqueo de sus cuentas.
En su caso, Sánchez aseguró hoy que, para impedir su impunidad, las empresas serán legalmente responsables de las infracciones que se cometan en las plataformas digitales de las que son responsables.
¿Qué dicen las voces a favor y en contra en Australia?
El Gobierno australiano y sus partidarios sostienen que la medida protege la salud mental de los menores, reduciendo su exposición a contenidos dañinos, acoso, adicción digital, presión social y la manipulación algorítmica.
En el debate previo pesó también el testimonio de padres que perdieron a sus hijos por suicidio tras episodios de acoso en línea y que participaron en actos públicos respaldados por el Gobierno.
Por su parte, sus críticos advierten que la prohibición puede aislar a algunos adolescentes y dudan de la eficacia de las verificaciones de edad, señalando que se podría eludir la norma mediante cuentas falsas o redes de conexión privada (las VPN).
Un informe de ONU Juventud Australia elaborado tras conversaciones con unos 5.000 adolescentes advirtió de posibles efectos contraproducentes en quienes utilizan las redes como un punto de conexión que no encuentran en el entorno físico.
Con información de EFE