
El Abierto de Australia ha ajustado horarios, activado protocolos especiales y reforzado las medidas ante el riesgo de estrés térmico
Melbourne vive este martes 27 de enero de 2026 la jornada con más calor en lo que va del Abierto de Australia 2026, con temperaturas que podrían alcanzar los 45 grados de cara a la recta decisiva del torneo.
La organización del Abierto de Australia ha ajustado horarios, activado protocolos especiales y reforzado las medidas de seguridad ante el riesgo de estrés térmico, priorizando la salud de jugadores, personal y aficionados, según señalaron en un comunicado.
The AO Heat Stress Scale is above 5.0. Play and practice is suspended on outside courts.
The roofs on RLA and MCA are now closed and will remain closed as per the AO Extreme Heat Protocols.
If onsite, please seek shade and apply cooling strategies. Ground Pass holders can…
— #AusOpen (@AustralianOpen) January 27, 2026
Desde el 2019, la asociación de tenis de Australia aplica la denominada Heat Stress Scale (HSS o escala de estrés térmico), un sistema diseñado para evaluar el impacto real del calor en la competición. A diferencia de la temperatura ambiente tradicional, la escala combina cuatro factores climáticos: temperatura del aire, calor radiante, humedad y velocidad del viento.
Es muy fácil. No importa quien esté jugando, ni cómo se encuentre el marcador. Si la escala de Protocolo de Calor Extremo del Abierto de Australia (AO-EHP) SUSPENSIÓN DEL JUEGO – CANCHAS AL AIRE LIBRE
Todo partido en curso en canchas al aire libre en el momento en que la AO-HSS… pic.twitter.com/Z5tOkEKV55— LuisAlfredoAlvarez®️ (@LuisAlvarez_1) January 24, 2026
Estos valores son medidos en distintos puntos del recinto del encuentro, Melbourne Park y con estos datos se establece un nivel del 1 al 5 que determina las medidas a adoptar.
Cuando la escala alcanza el nivel 4 se autorizan pausas adicionales de enfriamiento entre sets para facilitar la hidratación y la recuperación de los jugadores.
Si el indicador sube al nivel 5 se suspenden los partidos en pistas exteriores y se prioriza el cierre de los techos retráctiles en los estadios principales, como Rod Laver Arena y Margaret Court Arena, para continuar el juego en condiciones más controladas.
Durante la mañana de este martes 27 de enero, la escala de estrés térmico alcanzó ya el nivel 4.3.
Calor como protagonista en el Abierto de Australia
El italiano Jannik Sinner, vigente campeón del torneo y número dos del mundo, sufrió calambres y problemas físicos durante un partido disputado en condiciones extremas. En pleno encuentro, el protocolo fue activado y el techo de Rod Laver Arena se cerró, lo que le permitió recuperarse antes de reanudar el duelo.
This was the moment the Australian Open closed the roof.
Jannik Sinner couldn’t walk or serve and was on the verge of retirement.
Once the roof closed and they turned on air conditioning, he got fixed and the match was over.
Was this fair? I say no.pic.twitter.com/Q6lIDQ9YE8
— Danny (@DjokovicFan_) January 24, 2026
El propio Sinner reconoció posteriormente en una rueda de prensa la dureza de la jornada y que el cierre del techo le había “salvado”.
En el cuadro femenil, las altas temperaturas también han dejado imágenes preocupantes. Una joven tenista tuvo que abandonar la pista en silla de ruedas tras colapsar por el esfuerzo y los calambres, un episodio que evidenció la exigencia física de competir bajo calor intenso y reabrió el debate sobre la protección de las jugadoras, especialmente en partidos largos y rondas iniciales.
La número uno del mundo, Aryna Sabalenka, ha expresado su incomodidad por competir en estas condiciones extremas y ha pedido una planificación más cuidadosa en los horarios, así como medidas adicionales para reducir los riesgos para la salud de los jugadores.
Para la jornada de este martes el torneo reforzó los servicios médicos, ampliado las zonas de sombra y refrigeración, incrementado los puntos de hidratación y establecido rotaciones especiales para los recogepelotas, con tiempos de descanso más largos.
Además, se contempla mantener los techos cerrados en las pistas principales si la escala de estrés térmico alcanza los niveles más altos.
El Abierto de Australia, históricamente marcado por el rigor del verano en Melbourne, vuelve así a tener en el calor uno de sus grandes protagonistas.
Con información de EFE