Minuto a Minuto

Internacional Familiares de presos políticos hacen vigilia en Caracas por la liberación de sus parientes
El Parlamento aprobó una ley de amnistía para los casos de presos políticos desde 1999 a 2026, pero la norma excluye el resto del período establecido
Nacional La caída del ‘Mencho’ y la infamia
          Lo que ahora veo, tras el operativo del domingo, es que los hay, delincuentes y operadores, que no han superado el golpe que nunca pensaron: la captura y muerte de su jefe supremo
Deportes México golea a Islandia en amistoso
Richard Ledezma, Armando González, Jesús Gallardo y Brian Gutiérrez reflejaron en el marcador la superioridad de los mexicanos, que jugaron con figuras de la liga local.
Internacional El Gobierno de EE.UU. asegura que el ICE no patrullará los centros de votación en noviembre
El DHS afirmó que agentes de inmigración no realizarán misiones en los comicios legislativos del próximo 3 de noviembre
Nacional Pobreza laboral en México cierra 2025 en mínimo de 32 %, pero alcanza a 42.3 millones
La pobreza laboral afecta de forma desproporcionada a las mujeres; en todas las entidades hay más mujeres que hombres en esta situación

El asalto de Trump sobre Maduro desnudó a la dictadura venezolana. Le hizo un servicio salvaje a la transparencia política latinoamericana. 

Nadie puede defender ni negar ahora, lo que el golpe de Trump dejó al descubierto: un país empobrecido por una dictadura  estúpida y corrupta, cuyos crímenes no pueden taparse con el manto de la soberanía y la autodeterminación de los pueblos.

No hay soberanía ni autodeterminación donde no hay elecciones libres, ni instituciones   democráticas donde los dueños del gobierno son los dueños de la nación.

Siendo un delito internacional, el asalto de Trump sobre Maduro, suscitó cualquier cosa menos la celebración o el elogio de la dictadura desnudada. Y en la aceptación del golpe de Trump por parte de la pandilla bolivariana, hubo cualquier cosa menos dignidad y valor frente a la agresión externa. Resultaron  bolivarianos de relumbrón y cartón piedra.

Está muy claro ahora que sus especialidades políticas son la tiranía, el despojo, la corrupción, la violencia, el empobrecimiento económico y moral de la sociedad. Y el miedo.

De su indigencia y de su cobardía política habla muy elocuentemente el hecho de que Maduro estuviera custodiado por una guardia pretoriana de Cuba. 

La pesadilla estaba a la  vista para todo el que quisiera verla pero la levantada de capucha de Trump fue brutal.

El mejor trazo corto de la desgracia venezolana que he leído en estos días, es el de Ricardo Hausmann en The Economist. Dice:

“Cuando Maduro llegó al poder en 2013, los venezolanos eran   cuatro veces más ricos que ahora.  Siguió la mayor contracción económica del país en tiempos de paz. Y un éxodo de 8 millones de venezolanos, la cuarta parte de la población. Esto no fue el resultado de una invasión extranjera o de un desastre natural, sino de una desgracia autoinfligida, con mucha brutalidad, represión y corrupción interna.

“El centro del colapso fue el  desmantelamiento sistemático de los derechos. Se vaciaron los derechos de propiedad, los contratos dejaron de tener valor, los tribunales perdieron su independencia, las elecciones  dejaron de contar y hablar claro se volvió un crimen. Conforme los derechos se esfumaron, se fueron  también la seguridad, la inversión, la confianza y el poder de imaginar. La gente dejó de planear el futuro porque el futuro ya no le pertenecía”.