Minuto a Minuto

Nacional Cozumel tendrá nuevo cableado submarino; inversión será de 3 mil 600 mdp
Mara Lezama explicó que el proyecto requirió modificaciones antes de concretarse su adjudicación
Nacional Retienen a 19 militares, guardias nacionales y policías en Guerrero
El subsecretario de Gobierno de Guerrero, Francisco Rodríguez Cisneros, confirmó que los hechos se registraron durante un recorrido de vigilancia
Internacional Trump amplía el acceso a tierras federales para cazadores y elimina trabas a pescadores
“Estamos eliminando esas restricciones inmediatamente”, afirmó Trump al presentar la orden dirigida a pescadores y comunidades costeras
Internacional La familia de Claudia Tacoronte llegará el viernes a México para repatriar el cuerpo
“Sabemos que mañana (viernes) vienen familiares de Claudia para que la Fiscalía entregue el cuerpo”, informó Blumenkron
Nacional Fiscalía de Morelos imputará por feminicidio al sospechoso de la muerte de Claudia Tacoronte
El fiscal de Morelos, Fernando Blumenkron, indicó que la Fiscalía buscará una condena de 70 años de prisión

Me referí en mi columna del viernes pasado al “escándalo moral que aturde a Morena”. Hay un ejemplo de este aturdimiento en una declaración de su dirigente, Luisa María Alcalde.

Dice Alcalde que los dirigentes de Morena deben cuidar su imagen, ajustarla a los valores de austeridad y justa medianía que rigen la propuesta de moral pública de Morena.

El aturdimiento asoma a sus palabras cuando pide a sus compañeros dirigentes que, para cumplir con la imagen de austeridad que pide Morena, oculten sus ingresos; que no hagan gastos dispendiosos e inexplicables, aunque tengan el dinero para hacerlo.

Aquí sus palabras textuales, aturdidas, tal como fueron dichas.

Es importante que nosotros siempre reforcemos la idea de que nuestros dirigentes tienen, aunque se tengan los recursos de, este, ponerse, por ejemplo, ropa muy cara, a lo mejor yo tengo los recursos para comprarme un, este, abrigo de piel de, no sé qué cosa puede ser, pero no hacerlo, porque somos dirigentes de un movimiento que tiene que poner el ejemplo de la justa medianía. Entonces, eso. Eso es.

Eso es.

Pese a las palabras aturdidas, uno entiende el mensaje. Para ser como deben ser, los dirigentes de Morena deben esconder lo que tienen, mantenido guardado. Porque, si lo muestran, traicionan la moral de sus dichos, la moral que exigen los dichos de Morena: No robar, no mentir, etcétera.

Para ser los dirigentes de la justa medianía que dicen ser, los dirigentes de Morena deben esconder lo que tienen, no exhibirlo. Deben practicar la simulación, engañar a El Pueblo, para que éste no se desengañe de ellos.

El aturdimiento es claro en el alto mando de Morena. También su indicación a los dirigentes: sean hipócritas con lo que tienen.

Me pregunto qué pensarán los mandos intermedios y, sobre todo, qué pensará El Pueblo, El Pueblo que no entiende que un dirigente suyo tenga un dinero que no debe tener.

Un solo verano de honestidad consumista, dice Héctor de Mauleón, bastó para mostrarnos lo que son, en dinero inexplicable, los altos dirigentes de Morena.

Creo que tiene razón.

Añado, para amateurs: las pillerías del pasado premonerista no absuelven al país de las de Morena. Las subrayan .