Minuto a Minuto

Nacional Detienen a presunto implicado en asesinato de agentes federales en Morelos
La detención se llevó a cabo en la colonia Industrial El Palmito, en el municipio de Culiacán
Economía y Finanzas Barron Trump se estrena en el mundo de los negocios con una bebida de yerba mate
La empresa fue creada en diciembre de 2025 en el estado de Delaware y cuenta con Barron Trump como uno de sus cinco directores
Internacional Trump dice que no permitirá que Irán cobre peajes a buques en el estrecho de Ormuz
Trump sostuvo que la reapertura del estrecho de Ormuz es un objetivo importante, aunque consideró que "se abrirá automáticamente" con el tiempo
Nacional Detienen en Cancún a Yoexy ‘N’, cubano acusado de narcotráfico por EE.UU.
Yoexy Vila Hernández, de nacionalidad cubana, es presunto integrante de un grupo delictivo independiente
Nacional Mazatlán vibra con la hermandad biker
Miles de bikers celebran 30 años de tradición en Olas Altas; la Semana de la Moto Mazatlán 2026 sigue hoy con rock y Pancho Barraza

Buscar y no encontrar, también es un avance.  Florestán

Recuerdo mis primeras asignaciones para cubrir un Informe presidencial, en tiempo del presidente Luis Echeverría, en el viejo edificio de Donceles, cuando sabía a qué hora tenía que llegar pero nunca a qué hora iba a salir.

Eran los tiempos del Día del Presidente, el Congreso a su servicio, el aplauso a su disposición y la visión personal del estado de cosas que guarda la Nación. El Presidente comparecía ante una nube, pero nunca ante esta soberanía, como afirmaba en la primera de las frases rituales.

La vida del país se detenía, no había clases y el mundo oficial guardaba una cuaresma silenciosa para abrir el espacio a la expectativa del Informe. Los secretarios callaban desde el primero de agosto, los gobernadores también, lo mismo que los diputados y senadores, todos priistas. Toda la pista, espacio y reflectores eran para el Presidente de la República en su día, el Día del Informe Presidencial ante un Congreso que era paisaje.

Porfirio Muñoz Ledo fue el primero que vino a echar a perder la fiesta cívica, cuando en el último Informe del presidente Miguel de la Madrid, el 1 de septiembre de 1988, siendo el primer senador por el FDN, se levantó de la curul prestada en San Lázaro y lo interpeló. La sorpresa, que luego cambió por fingida indignación, llenó el salón de sesiones. La transmisión por televisión comenzó a hacer tomas abiertas, sin saber qué hacer. Porfirio fue arrojado del salón y hasta más de un golpe se llevó en su salida.

Pero ya había dejado el antecedente que nunca abandonó a Carlos Salinas, de quien fueron memorables sus malos ratos en los informes. Recuerdo la cabeza histórica de La Jornada, a una crónica de Elena Gallegos, que sigue siendo referente de su gestión: “Ni los veo ni los oigo: Salinas”.

Los seis informes de Zedillo también fueron marcados por las mantas, las interrupciones, los gritos y abandonos, al igual que con Vicente Fox, que ni siquiera pudo ingresar al salón de sesiones a entregar, ya no se diga leer, su último Informe, el 1 de septiembre de 2006. De plano, no lo dejaron entrar, y se fue. Dejó el informe en la puerta.

Felipe Calderón fue el último presidente que ingresó a San Lázaro a dejar su informe, luego de su atropellada toma de posesión, el 1 de diciembre de aquel mismo 2006.

Después de eso, el Ejecutivo no volvió a entrar a la Cámara de Diputados. Su única presencia es en la entrega de la Belisario Domínguez, en el Senado, donde acude como invitado de piedra.

El lunes, el presidente del Congreso, el perredista Jesús Zambrano, cuyo partido votó a favor de la exclusión presidencial, pidió a Miguel Ángel Osorio Chong que le llevara un recado al presidente Peña Nieto para que volviera a la Cámara de Diputados, cuando el tema no es del Ejecutivo, sino del Legislativo.

Y sí, ojalá vuelvan los presidentes al Congreso, pero los diputados le tienen que abrir la puerta que le cerraron. m

Nos vemos mañana, pero en privado.

Twitter: @lopezdoriga
Web: lopezdoriga.com