Minuto a Minuto

Entretenimiento Murió la periodista Celia Gómez Rico
Celia Gomez Rico inició su carrera en los medios de comunicación en Grupo Televisa, como reportera junto a Virginia Sendel Lemet
Internacional Rubio asegura que Irán nunca ha tenido que “enfrentarse a un presidente como Trump”
"Irán nunca se había enfrentado a un presidente como Trump, alguien que realmente pasa a la acción", aseguró Rubio
Nacional Minería mexicana reclama certidumbre ante pérdida de empleos en exploración
El sector minero necesita condiciones para recuperar su crecimiento y aprovechar los minerales estratégicos, afirmó el presidente de la AIMMGM
Internacional Al menos tres muertos en un tiroteo en una zona comercial de Twin Falls, EE.UU.
El jefe de policía de Twin Falls afirmó que el presunto autor del tiroteo había muerto y que "la amenaza para la comunidad ha terminado"
Nacional Manifestantes exigen romper acuerdos con Israel y defender el agua de Chihuahua
La principal preocupación de los manifestantes es el destino del agua, pues sostienen, sin pruebas, que Israel “en realidad viene por el agua”

La inmediatez absorbe. La agenda presidencial, los problemas de coyuntura y la sucesión anticipada hacen de lo próximo, lo más importante. En un clima así, es necesario otear el futuro porque la intensidad de lo que ahora se vive no sólo puede distraernos de nuestras tareas de largo plazo, sino que puede comprometer las condiciones que nos lleven a superar los problemas y alcanzar los anhelos compartidos.

La situación no es sencilla. A lo coyuntural hay que sumar el clima de polarización, que obstaculiza la buena relación entre la sociedad, sus representantes y las autoridades. Confrontar, como ocurre hoy desde el poder, impide el diálogo y el entendimiento que auspicia en las sociedades democráticas la posibilidad de corresponsabilizar a todos en la construcción de un mejor presente.

Conforme más dificultades se hacen presentes y como avanza el desencuentro, más evidente es la necesidad de un cambio que rompa esta inercia. Irremediablemente será tarea del próximo gobierno hacerlo. Alentar el descontento real puede ser, en el diseño actual, palanca para la pretendida transformación o aliento para los opositores, pero como vehículo no conduce sino al estancamiento social.

Si se toman como referencia el escándalo de la Casa Blanca y el crimen de Ayotzinapa, están por cumplirse diez años de fractura entre la sociedad y sus políticos. El arribo de López Obrador pudo ser un ejercicio colectivo de reconciliación entre la realidad y lo deseable, pero no ocurrió así y la política discurrió acentuando el enfrentamiento, sin dar respuesta eficaz al origen de la inconformidad.

Alzar la mira es preciso para entender las amenazas que se ciernen sobre el sistema democrático. Sin embargo, el futuro no puede ser contemplado a partir del temor, también es preciso dar curso a la esperanza. De hecho, el peligro mayor a nuestra democracia deviene de la ausencia de opciones razonadas y razonables para lograr el bienestar de las clases medias y populares. Por esta consideración, la disputa hacia 2024 debe partir del reconocimiento que el problema de origen es un sistema económico y político que hasta hoy fue incapaz de dar respuesta a lo que demanda la sociedad. Es evidente que la propuesta no se construye a partir del pasado, sino del futuro.