Minuto a Minuto

Deportes Propuestas para modificar el reglamento de F1 2026
Es en definitiva un gran avance y pero también la confirmación de que las quejas, señalamientos y descontento generalizado sobre el nuevo reglamento estaban sustentadas y no solo se trata de una apreciación de algún sector en particular
Nacional El laberinto de Leonora Carrington cobra vida con una experiencia sensorial en México
El recorrido ‘Laberinto Mágico’ abrirá sus puertas el próximo 22 de abril en el Centro de las Artes Inmersivas en CDMX
Internacional Diálogo de sordos entre EE.UU. y Cuba: filtraciones, negaciones y la amenaza de la agresión
El gobierno de Estados Unidos exigió al gobierno cubano liberar en un plazo de dos semanas a presos políticos relevantes
Internacional Amnistía Internacional denuncia crímenes de lesa humanidad “impunes” en Venezuela en 2025
La represión del gobierno de Nicolás Maduro contra la disidencia persistió, con graves violaciones a los derechos humanos en Venezuela
Internacional Vertido de aguas residuales en río Potomac desemboca en una batalla judicial
Las demandas del Departamento de Justicia señalan negligencia en el mantenimiento del sistema de alcantarillado que desemboca en el río Potomac

Se han reportado en la prensa detalles del primer encuentro que sostuvo, hace unos días, la nueva presidenta de la Suprema Corte, Norma Piña, con el secretario de Gobernación, Adán Augusto López, y con la consejera jurídica de la Presidencia, María Estela Ríos González.

Según la versión publicada, luego de las formalidades de rigor, el secretario habló de los “temas y casos sensibles y prioritarios para el gobierno”, entre los cuales estarían la extradición de Ovidio Guzmán, los amparos contra la ley energética, y las acciones de inconstitucionalidad contra la Guardia Nacional y contra las inminentes leyes del plan B electoral.

Habría dicho el secretario que, como estos “son casos en los que se maneja mucho dinero, pudieran colarse por ahí amparos judiciales”.

La presidenta de la Corte habría respondido con una pregunta:

“¿Me está diciendo que los jueces son corruptos?”

“No, no”, habría respondido el secretario. “Sólo digo que pudiera ocurrir”.

Entonces la Presidenta habría dado su respuesta larga:

“Todo eso está muy bien, pero aquí, para el Poder Judicial, tenemos otros temas y prioridades”.

Y luego:

“No nos parecen las acusaciones y señalamientos sin pruebas de la corrupción en el Poder Judicial. Y yo vengo de una carrera judicial. Me formé en el Poder Judicial y siempre me molestó mucho que me dieran instrucciones de aquí, de la Corte, así que yo voy a ser respetuosa de la autonomía de los jueces”.

No habían pasado diez minutos y la reunión prácticamente se había terminado.

Al día siguiente, en su conferencia de la mañana, el presidente López Obrador respondió. Dijo que desde la llegada de la ministra Piña a la presidencia de la Corte habían aumentado los casos de corrupción de los jueces federales.

Y marcó las cartas:

“Se trata de un Poder Judicial del antiguo régimen, con muchos vicios y mucha corrupción… Seguramente deben de pensar, porque son como gremios, que ahora que ganó la señora Piña y que supuestamente nosotros perdimos… pues ahora estamos notando que hay más actos que consideramos ilegales y de injusticias en contra del interés público”.

Nueva partida.

(La escena en Salvador García Soto, ver aquí).