Minuto a Minuto

Internacional De la Espriella anuncia que la Policía podrá entrar en universidades en Colombia
De la Espriella aseguró que la medida busca proteger a los estudiantes que quieren estudiar, debatir y protestar pacíficamente
Internacional Lula promete defender las riquezas de Brasil y advierte: “¿Quieren que pase como Venezuela?”
Lula se posicionó como el candidato ideal para que Brasil sea "un país soberano, que solo tiene un dueño, que es el pueblo brasileño"
Internacional El ala dura de Irán “saboteó” el acuerdo de paz con Trump: NYT
Una facción radical de Irán atacó el 7 de julio un buque con bandera de Qatar en el estrecho de Ormuz sin el conocimiento del presidente de Irán, Masud Pezeshkian, ni de Ahmad Vahidi, comandante en jefe del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica
Deportes Zverev conquista el Abierto de Estados Unidos
Zverev, 2 del mundo, necesitó 3 horas y 33 minutos para deshacerse de Shelton, que disputaba su primera final en un 'grande' y que saldrá de Nueva York como nuevo número 4 de la ATP
Nacional México: aliento y latido
Un poema del periodista Leonardo Ferrera
Encontró a su nieto después de 36 años
Foto El País

Estela de Carlotto, presidente de las Abuelas de la Plaza Mayo, se reunió con su nieto- Guido Montoya Carlotto- después de 36 años de búsqueda.

Guido, había sido trasladado la población de Olavarría (unos 308 kilómetros al sur de Buenos Aires) donde fue adoptado por Clemente Hurban y su esposa Juana quienes lo nombraron Ignacio, como era conocido hasta ahora.

El caso de Guido-Ignacio es uno más del robo sistemático de bebés que habían nacido en centros clandestinos durante la dictadura argentina (1976-83). Las Abuelas de la Plaza de Mayo se han dedicado a localizar a esos hijos perdidos. Los resultados son: 114 encontrados, 400 por detectar.

“Hay chicos que no vienen porque tienen cariño y como una especie de deuda por quienes los criaron; porque ellos les pasan esa sensación de ‘cómo ahora me vas a denunciar, si yo te crié y yo te di de comer…” explica Estela y continúa:  “Como si fuera que les hicieron un favor, cuando tenían que haberlos dejado criar con su familia, que nunca fue abandonado. Y los chicos, por reciprocidad, dicen que no vienen porque no quieren que lleven a la cárcel a quienes los robaron. Y se acercan a veces cuando ellos mueren. Y a veces es un poco tarde, porque el abuelo real, la abuela real, se muere también”.

Todos aquellos que buscan a sus padres se dirigen a las oficinas de las Abuelas. Sin embargo no todos llegan a practicarse el examen de ADN que ayude a reencontrarlos con sus verdaderas familas. Estela y Guido (Ignacio) se vieron en la ciudad de La Plata. La presidenta de las Abuelas por fin pudo conocer a su nieto.