Minuto a Minuto

Nacional CNTE bloquea accesos al Aeropuerto de Oaxaca e instala carpas
Elementos de la Sección 22 acudieron al Aeropuerto de Oaxaca para manifestarse, con lo que autoridades cerraron los accesos vehiculares
Internacional Video: Construyen estadio en la Casa Blanca para la pelea de la UFC por el cumpleaños de Trump
El recinto tendrá una capacidad para 5 cinco mil espectadores, entre ellos miembros de las Fuerzas Armadas, invitados de la UFC y Casa Blanca
Ciencia y Tecnología ¡Que no te estafen en este Hot Sale 2026! SSPC emite guía para compras seguras
La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana emitió una serie de recomendaciones para no sufrir fraudes en el Hot Sale 2026
Internacional ONU afirma que el mundo enfrenta el “mayor número de conflictos” desde 1945
El secretario general de la ONU, António Guterres, recalcó que el gasto militar se ha disparado a niveles récord en el mundo
Deportes Mundial 2026: FIFA confirma a siete selecciones con campamento base en México
Por medio de un comunicado, la FIFA confirmó las selecciones que tendrán su campamento base en México para el Mundial 2026

Creo que acierta Leo Zuckermann en reconocer sin regateos el respectivo acierto del canciller Ebrard y del presidente López Obrador por su rápida disposición a asilar a un grupo excepcional de mujeres afganas dedicadas a la robótica, cuya profesión está bajo riesgo de clausura en Afganistán.

No solo eso, que ya es bastante. El gobierno mexicano se abrió también a recibir a periodistas afganos, colaboradores de diarios extranjeros y a sus familias.

México otorgó visas humanitarias a estas mujeres excepcionales, amenazadas por la previsible purga que caerá sobre ellas en cuanto quede instalado el nuevo estado islámico.

Las cinco jóvenes mujeres no iban a poder ejercer su profesión, recién adquirida, porque la ley islámica indica que sus vidas y su tiempo han de ser solo para su familia y sus maridos.

“Aquí, en México”, escribe Zuckermann, “estas cinco profesionales podrán continuar con su legítima aspiración individual gracias a las visas humanitarias que el gobierno mexicano les ha expedido. Nuestro gobierno les ha salvado sus vidas o, para ser más precisos, la manera en que quieren vivir sus vidas” (https://bit.ly/3gBKCrN).

Muy notable fue también la reacción de Ebrard y del presidente López Obrador a la petición de un corresponsal de The New York Times para facilitar la salida de algunos colegas afganos, colaboradores de ese diario y de otros, atrapados en el triunfo talibán con tanto riesgo para sus vidas y las de sus familias como el de un colaborador activo de la ocupación americana.

“Mientras el gobierno de Biden se tardaba eternidades en expedir las visas por un absurdo proceso burocrático”, escribe Zuckermann, “el gobierno mexicano se movilizó y tramitó los documentos para que 24 familias salieran de Kabul y llegaran a territorio nacional”.

Ambos gestos de solidaridad internacional, hacia las mujeres científicas y hacia los periodistas y sus familias, pulsan la tecla de la mejor tradición de asilo de México y de su ojo abierto al mundo. Ojalá este exilio afgano se asiente y florezca aquí, como otros.

Por lo pronto nos recuerda que aquella tradición generosa está viva y que Ebrard y el Presidente se acordaron puntual y oportunamente de acudir a ella.