Minuto a Minuto

Nacional Sheinbaum exige a EE.UU. investigación “exhaustiva” tras muerte de mexicano bajo custodia del ICE
La presidenta Sheinbaum reaccionó a la muerte de un migrante mexicano que se encontraba bajo custodio del ICE en California
Internacional Israel recupera cierta normalidad durante el sexto día de guerra con Irán
Autoridades de Israel ya autorizan reuniones de hasta 50 personas, en tanto que ya se reanudó el trabajo presencial y reabren negocios
Entretenimiento Detienen a la cantante Britney Spears en California, ¿qué fue lo que pasó?
Medios de Estados Unidos informaron de la detención de la cantante Britney Spears en California el jueves 5 de marzo de 2026
Nacional BMA acusa visión unilateral en Reforma Electoral de la presidenta Sheinbaum
La BMA señaló que algunas normas de la iniciativa de Reforma Electoral pueden transformarse en una amenaza
Internacional “¡Nadie quiere pelear por Israel!”: Marine veterano irrumpe en Capitolio de EE.UU. y es sacado por la fuerza
El marine veterano Brian McGuinnis pidió parar la guerra contra Irán al señalar que "nadie quiere pelear por Israel"

Leí en estos días la erudita y deliciosa reflexión del historiador Jean Meyer (https://bit.ly/2RIjsE8) sobre el poder del culto mariano en la imaginación cristiana, y sobre la fuerza de la fe que salta, invencible, por la contradicción más grosera del culto: el hecho de que una virgen haya podido engendrar, dar a luz y seguir virgen.

La reflexión de Meyer me recordó la escena constituyente de la vocación de Ignacio de Loyola, un hombre de armas vuelto hombre de fe, al paso de una anécdota increíble.

Camino al monasterio de Montserrat, donde Íñigo empezaría a volverse el fundador de la Compañía de Jesús, se emparejó con su mula por el sendero un moro de a caballo, un moro converso, vuelto cristiano para evitar la expulsión de los no cristianos de España, decretada en 1492.

A querer o no, Loyola y el moro acabaron hablando de religión . El moro le preguntó maliciosamente a Loyola si él podía creer realmente en esa contradicción de que una virgen pudiera engendrar, parir y seguir siendo virgen.

Loyola se inflamó por dentro ante las dudas del hereje y quiso castigarlo pero no quiso decidir él, sino que se puso en manos de la Providencia.

Al llegar a un punto donde el camino se partía en dos, Loyola soltó la rienda de su mula y decidió que si la mula seguía por el mismo camino que el moro, él le ajustaría las cuentas teológicas al moro cosiéndolo a puñaladas. Pero si la mula tomaba un camino distinto del moro, entonces la Providencia habría elegido para él que siguiera su camino a Montserrat para entregarse al servicio de Dios.

La mula eligió bien, no siguió con el moro, o quizá el moro percibió el malhumor del turbulento hidalgo y tomó por diferente sendero, lo cual le salvó la vida al moro y salvó también la vocación religiosa de Loyola, que cambiaría la cristiandad.

“Admirable sabiduría la de la mula”, escribe Jean Lacouture, autor del libro de donde tomo la anécdota, y “extraño convertido este (Loyola) que se fía del arbitrio de su montura para determinar si será un asesino o uno que simplemente pasó de largo” (Jesuitas, Paidós, 1994,vol. 1, p. 34).