Beijing crea policía ambiental para reducir su nivel de contaminación

El aire en la capital china suele estar por encima de los niveles recomendados por la OMS, en gran parte por los autos y las fábricas


Funcionarios de Beijing anunciaron la creación de una nueva unidad medioambiental en la policía para erradicar la quema ilegal, el último esfuerzo del gobierno de China ante el enfado general por los problemas que genera una persistente niebla contaminante en el país.

La nueva fuerza policial se centrará en las barbacoas al aire libre, la incineración de basuras y la quema de madera y otras biomasas, dijo el alcalde interino de la capital, Cai Qi, en una reunión el sábado, según la agencia de noticias estatal Xinhua.

Cai anunció otras medidas el sábado, incluyendo el objetivo de reducir el uso de carbón en un 30 por ciento en 2017 y el cierre de las 500 fábricas más contaminantes y la mejora de otras 2 mil 500. Unos 300 mil vehículos altamente contaminantes no podrán entrar en la capital china a partir del próximo mes, agregó.

Una mujer que viste una mascarilla facial pasa por delante de una obra bajo la persistente smog que cubre Beijing, el 6 de enero de 2017. Las autoridades de la capital china crearon una nueva policía medioambiental, la útima iniciativa para luchar contra la niebla contaminante en el país. (AP Foto/Ng Han Guan)
Una mujer que viste una mascarilla facial pasa por delante de una obra bajo la persistente capa de smog que cubre Beijing. Las autoridades de la capital china crearon una policía medioambiental, la útima iniciativa para luchar contra la niebla contaminante en el país. Foto de AP Foto/Ng Han Guan

Durante el invierno, Beijing y docenas de ciudades chinas pasan muchos días cubiertas por una espesa niebla gris, con niveles de polución aérea que superan habitualmente las directrices de la Organización Mundial de la Salud. Beijing estuvo parte de la semana pasada en “alerta naranja”, el segundo nivel más grave de los cuatro del sistema de alertas chino. Más de 20 ciudades alcanzaron el más alto, la “alerta roja”.

La contaminación atmosférica es un problema muy grave en las ciudades chinas, donde la “alerta roja” puede suponer el cierre de escuelas y empresas, cancelaciones de vuelos y la clausura de autopistas para evitar la circulación. Durante el periodo que pasó Beijing en el nivel máximo de alerta el mes pasado, las autoridades prohibieron que los operarios de obras pintasen con espray e incluso incautaron las parrillas de carbón de algunos restaurantes.

Pero la aplicación de estas medidas sigue siendo un problema. El Ministerio de Medio Ambiente chino reconoció que en la alerta roja de la semana pasada sus equipos de inspección hallaron empresas que reanudaron la producción pese a la prohibición gubernamental. Muchas factorías están sometidas a una intensa presión para cumplir sus objetivos de producción con independencia de la contaminación del aire.

Cai dijo el sábado que actividades contaminantes como la quema de basuras o madera eran “el resultado de una supervisión laxa y la débil aplicación de la ley”.

Foto de Archivo
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Pero la contaminación en China está causada principalmente por sus miles de fábricas de carbón y un exceso de vehículos viejos y poco eficientes. Mientras intenta responder a los intensos llamados públicos para reducir la contaminación, el gobierno comunista lidia también con una desaceleración económica y con el reto de mantener el crecimiento.

China es el mayor productor y consumidor de carbón del mundo, y medidas como limitar los días de producción o cerrar las minas más viejas podrían aumentar el precio de la energía y ralentizar más aún la economía.

Redacción