Minuto a Minuto

Nacional Investigan posibles “omisiones” en descarrilamiento del Tren Interoceánico
Las autoridades realizan una auditoría "detallada" para hallar posibles irregularidades en el descarrilamiento del Tren Interoceánico
Nacional “México está de moda”, asegura Josefina Rodríguez Zamora
Josefina Rodríguez resaltó que los visitantes extranjeros regresan a México porque se trata de un país "que lo tiene todo"
Nacional BMA e instituciones piden que Reforma Electoral cumpla estándares internacionales
Un reporte advierte preocupaciones sobre que la Reforma Electoral pueda socavar la integridad de las elecciones y la democracia en México
Nacional Sheinbaum pide esclarecer detención del rector de la UACam
La presidenta Claudia Sheinbaum sentenció que "no se puede usar la justicia como una vendetta política" tras la detención del rector de la UACam
Internacional FBI allana la casa de una periodista del Washington Post
El FBI irrumpió en la casa de Hannah Natanson, periodista del Washington Post, y le confiscó un celular, dos computadoras y un smartwatch

Incluso para los promedios mexicanos, el incumplimiento de la ley que caracteriza al gobierno actual es escandaloso.

Añadiría: el incumplimiento voluntario y grosero de la ley.

El gobierno está repartiendo en estos días unos esperpénticos libros de texto, obligatorios para todo el sistema educativo, pese a un mandato legal que le ordena abstenerse de hacerlo.

¿Por qué? Porque sus autores no cumplieron el mínimo debido proceso establecido para diseñar, escribir y editar esos libros. Su confección fue una tarea semiclandestina, hecha a escondidas de gobiernos estatales, maestros, padres de familia y expertos en educación.

Más:

El Presidente viola todos los días la prohibición legal, impulsada por él mismo hace años, de hacer proselitismo electoral en sus discursos.

Habla y actúa todos los días como jefe de partido, no como jefe de gobierno. Y lleva todo el sexenio usando los programas sociales del gobierno como una política asociada claramente a la inducción del voto.

Este es un aspecto clave, quizá el central, de las prohibiciones de la ley electoral: que los gobiernos no induzcan, coaccionen ni compren votos para sus partidos usando recursos y programas del Estado.

La política mexicana de todos los días está plagada de ejemplos de esta ilegalidad voluntaria del gobierno.

La Suprema Corte ordenó hace dos meses que la Guardia Nacional salga del ámbito de las fuerzas armadas y pase al orden civil, a la Secretaría de Seguridad del gobierno federal.

Hace unos días, Proceso (16/07/23) entrevistó al subjefe operativo de la Guardia, Héctor Ortiz, quien dijo no haber recibido indicación alguna de preparar el cambio ordenado por la Corte. El cambio debe estar hecho para enero de 2024. Es claro que no estará: el gobierno tampoco cumplirá este mandato legal.

Contra quienes piensan que toda esta ilegalidad desafiante muestra la fuerza del gobierno, yo creo que muestra sólo obcecación, debilidad y una prisa perseguida por el tiempo.

Si alguien cree que todas estas ilegalidades voluntarias no tienen nada que ver con la balacera que impera en el país, ha entendido poco de las causalidades, complejas pero efectivas, que hay entre no cumplir las leyes de todos los días y el avance sobre todos nosotros de la ley de la selva.