Minuto a Minuto

Internacional “Vivirán en el infierno”: Trump da ultimátum a Irán para abrir el estrecho de Ormuz
El presidente Trump recordó a Irán la fecha límite para abrir el estrecho de Ormuz, pues de lo contrario, efectuará nuevos ataques
Internacional Papa León XIV pide la paz y convoca a vigilia de oración este Domingo de Resurrección
En su primer Domingo de Resurrección, el papa León XIV impartió la bendición 'Urbi et Orbi' con un nuevo llamamiento a la paz y condena de la guerra
Deportes Jornada 13 del Clausura 2026 de la Liga MX: Derrotas de Toluca y Cruz Azul
Eszte sábado 4 de abril continuaron las acciones de la jornada 13 del Clausura 2026 de la Liga MX, con derrotas de Toluca y Cruz Azul
Nacional A proceso Bermúdez Requena por desaparición forzada
Hernán Bermúdez Requena, exsecretario de Seguridad Público de Tabasco, fue vinculado a proceso por desaparición forzada
Internacional Guerra, bloqueos de internet y crisis económica: La “tormenta perfecta” que sacude a Putin
Una serie de factores ha golpeado la popularidad del presidente ruso, Vladímir Putin, y de su partido de cara a las elecciones parlamentarias
Obesidad en la adolescencia eleva el riesgo de infarto cerebral antes de los 50
Obesidad infantil. Foto de Siegfried Rhein / Archivo

Padecer obesidad en los últimos años de la adolescencia indica un mayor riesgo de un primer infarto cerebral antes de los 50 años de edad, tanto en hombres como en mujeres, según un artículo que publica la revista Stroke.

El infarto cerebral isquémico ocurre cuando un coágulo sanguíneo o el estrechamiento arterial obstruye la circulación en un vaso sanguíneo en el cerebro, impidiendo el flujo de sangre hacia este órgano. En pocos minutos las células del cerebro empiezan a morir.

El estudio analiza la relación entre el índice de masa corporal (IMC) y la aparición de un primer infarto en personas menores de 50 años. El campo de estudio fueron 1.9 millones de hombres y mujeres que habían tenido un examen médico completo entre 1985 y 2013.

Obesidad en la adolescencia eleva el riesgo de infarto cerebral antes de los 50 - medidas-peso-obesidad
Cinta métrica. Foto de Siora Photography @siora18

En el periodo de seguimiento de todos los participantes, entre 2014 y 2018, los investigadores encontraron mil 88 infartos, de los cuales 921 fueron isquémicos y 167 hemorrágicos (o derrame cerebral). La edad promedio de estos infartos fue de 41 años.

Comparados con participantes que en el examen médico habían registrado IMC bajo o normal, los adolescentes en la categoría de sobrepeso mostraban un riesgo dos veces más alto de infarto antes de los 50 años de edad, y los adolescentes obesos tenían un riesgo 3.4 veces mayor.

El artículo apunta además que los adolescentes con IMC normal alto eran más propensos a tener un infarto antes de cumplir los 50 años, que los que se situaban en el grupo de IMC normal bajo.

Cuando se consideró el factor de diabetes tipo 2, los adolescentes que habían estado en las categorías de sobrepeso tenían un riesgo 1.6 veces más alto de infarto, y los que figuraban en el grupo de obesos, tenían un riesgo 2.4 veces más alto de sufrir un infarto.

“Nuestras conclusiones muestran la importancia de un tratamiento y la prevención de los IMC normales altos y excesivamente altos durante la adolescencia”, indicó Gilad Twig, profesor del Cuerpo Médico de las Fuerzas de Defensa de Israel y uno de los autores del estudio.

Como recuerda Twig, este estudio es “el primero que muestra que los riesgos de infarto asociados con valores de IMC elevados son los mismos para hombres y para mujeres”.

“Los adultos que sobreviven a un infarto temprano en la vida encaran consecuencias funcionales negativas que pueden conducir a la pérdida del empleo, la ansiedad y la depresión”, apuntó este experto.

La publicación de la Asociación Estadounidense de Infarto, una división de la Asociación Cardiaca Estadounidense, señaló que “al tiempo que las tasas de obesidad adolescente e infarto entre adultos menores de 50 años siguen aumentando en todo el mundo, la vinculación entre ambas condiciones no se comprende plenamente”.

Lo que sí es claro, apuntó Twig, es que “los costes directos e indirectos atribuidos a la prevención y atención del infarto son altos, y se espera que sigan aumentando, dado que continúa subiendo la tasa de infartos”.

Con información de EFE