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#LaPeorMamá. ¿Entonces sí existe o no existe Santa?
Foto de Archivo

Conforme mis hijos han crecido hay dos preguntas a las que le tengo miedo.
1. ¿Cómo se hacen los bebés?
2. ¿Santa y los Reyes existen?

La primera pregunta ya está respondida al menos con el mayor. Así que le tengo medio miedo porque me falta una.

La segunda la veo venir, es más ya llegó y medio la salvé aunque no sé qué tanto dure.

Estábamos sentados los 4 miembros de esta imperfecta familia cuando mi hijo de 10 de la nada pregunta:
– Mami, ¿por qué todos dicen que Santa Claus no existe?
La papita que me estaba comiendo en ese momento se me atragantó. Insisto, estábamos los
4, mi hijo tiene 10 pero mi hija apenas 7.
– ¿Quiénes dicen?
– Pues los de la escuela.
Y acá vino la respuesta/pregunta que siempre tenemos que usar los papás (anótala porque te
va a a servir).
– Y, ¿tú qué crees?
– Pues que sería dificilísimo que a todos les llegaran regalos si no existiera. ¿A poco a ustedes
les alcanzaría para comprar todo lo que nos ha traído?
– Pues ahí está. Mientras tú creas, Santa sigue trayendo regalos.
La conversación paró ahí y nadie hizo más comentarios al respecto. Aunque tengo que admitir
que siento que ese chamacón más bien nos está probando.

Así estaba la cosa, hasta que un día asistimos a la misa de aniversario luctuoso de la abuela de mi marido. Cuando el sacerdote, que ya nos había regañado por no traer cubrebocas y nos había repetido hasta el cansancio la cantidad de dinero y la fecha límite para dar el diezmo sale con su comentario:
– Y ese “Santo Clos” no existe. No le quieran ver la cara a sus hijos. No sean mentirosos.
El corazón se me fue al piso.
Volteé a ver a mis hijos y gratamente me di cuenta que mi hija no estaba prestándole atención, pero mi hijo, a ese sí se le desdibujó la sonrisa en ese mismo momento.
Apenas atinó a decirme muy bajito:
– ¿Por qué dice eso, mami?
En ese momento me levanté y saqué a mi hijo de la iglesia para poder platicar con él.
– Me siento muy triste mamá. ¿Por qué el padre dijo algo que lastima a los niños? Entonces, ¿de verdad no existe?
Ay, miren, de verdad no saben el enojo que sentí en ese momento.
– Mi niño, acuérdate lo que platicamos, la magia de Santa existe siempre que creamos en ella. No todos creemos las mismas cosas, pero es importante respetar las creencias de los demás.
– Entonces, ¿al padre no le trae nada?
– Probablemente no. Si él no cree, no le hace carta y pues no le trae nada.

En eso salió mi concuña con su hijo de 7 que también se sacó mucho de onda pero fue mucho más sencillo de distraer, solo fuimos por un dulce una vez que también fui a rescatar a mi hija que se había quedado adentro con su papá sin entender qué pasaba.

Lo mejor de todo es que al final de la misa mi suegrita chula, esa que no se queda nada fue a armársela de jamón al padre. Así que, aunque le valió un poco, al menos alguien le dijo que se había pasado con su comentario.

Así que hoy más que nunca siento que esta magia se nos está acabando, al menos en parte, y siento feo porque esto solo significa una cosa: Mi chamaco está creciendo.

Gracias por leer
#LaPeorMamá

P.D. Por favor, si sus hijos ya saben díganles que no se vale romperle la ilusión al que no sabe.