Minuto a Minuto

Nacional Quintana Roo busca posicionar a Cancún como principal punto de llegada al Mundial 2026
La gobernadora Mara Lezama subrayó que el Aeropuerto Internacional de Cancún tiene conexión a las 16 sedes mundialistas
Entretenimiento Lista de nominados de la 98 edición de los Óscar
Esta es la lista completa de nominados a los Premios Óscar
Internacional Sin el apoyo de líderes mundiales, Trump crea una “Junta de Paz”
Trump firmó el acta de constitución del organismo concebido inicialmente para supervisar su plan de paz para Gaza
Nacional Reyes de España se reúnen con pueblos originarios de México en Fitur 2026; “es un símbolo”, dice Sheinbaum
La presidenta Claudia Sheinbaum celebró el encuentro de los reyes de España con representantes de los pueblos originarios de México
Entretenimiento Publican precios de los boletos para BTS en CDMX; ¿habrá tarifa dinámica?
Estos son los precios de los boletos para los tres conciertos de BTS en la CDMX

La rabiosa embestida en San Lázaro contra Rosario Robles da idea de la vileza en que grotesca pero gozosamente caen quienes, a falta de aptitudes productivas, pepenan lo que sacie su hambre en el muladar de la política.

De los más ruines: los linchadores Gerardo Fernández Noroña y Martha Tagle.

Juzgándola cínica y desvergonzada, al primero le pareció “intolerable” la serenidad que la señora mantuvo frente a las arteras acusaciones de corrupción que se le hacían.

A la segunda le ardió que Robles le recordara el respeto a las mujeres que la feminista ha venido enarbolando.

Incapaz de rebatir el comentario de la compareciente respecto a que únicamente y sin prueba alguna se le mencione a ella entre todos los titulares de 11 dependencias y ocho universidades (“se puso el nombre y la cara de una mujer y eso se llama violencia política de género”), Tagle se salió por la tangente: “No te equivoques, Rosario”, le dijo, insistiendo en acusarla de formar parte de una “red de corrupción”.

A la misógina actitud de Fernández Noroña y sus injuriosos ataques personales, lo mejor es jalarle la cadena.