Minuto a Minuto

Internacional Al menos 15 muertos en accidente de un avión militar de carga en Bolivia, según bomberos
El avión militar tocó tierra, pero no alcanzó a frenar, presuntamente porque la pista se encontraba con hielo
Nacional Fallece Gerardo Jiménez Aguado, secretario de Acuerdos de Economía
La muerte de Gerardo Jiménez Aguado fue confirmada por el titular de la Secretaría de Economía, Marcelo Ebrard
Nacional Exportaciones de Perú a México superaron por primera vez mil millones de dólares en 2025
Las exportaciones que forman parte del Acuerdo de Integración Comercial Perú-México, ascendieron en total a mil 036 millones de dólares
Nacional México se mantiene entre los países con menor hambre en América Latina, según la FAO
México registró una prevalencia estimada de subalimentación de 2.7 % lo que lo ubica entre los países con menor hambre en América Latina
Nacional México logra récord Guinness de la camiseta de fútbol humana más grande del mundo
El gobierno de México integró a su agenda rumbo al mundial 2026 el récord Guinness que recibió Chiapas por la camiseta de fútbol más grande

Cuando más nos volvimos ermitaños, individualistas y hasta celosos de nuestros espacios, esta cuarentena obligada nos ha colocado en un nivel de exposición que nunca imaginamos.

No es que estemos en una situación de caos o de esas donde nos gritamos unos a otros y los presentes, sacan sus celulares para grabarnos. No, no es así.

Es que estando en nuestros hogares, nos hemos convertido en los observados.

Esta magnífica foto del fotoperiodista brasileño Víctor Moriyama publicada en el New York Times, es un reflejo de todos los que vivimos en espacios reducidos, entre ventanas de departamentos por todos lados, sin un poquito de paisaje abierto.

Ha llegado la hora de mirar al vecino con más detenimiento, porque ahora él está como tú, encerrado y sin saber qué más ver.

Varios amigos han comenzado a fotografiar a sus vecinos, esos que son fotógrafos profesionales y de los que han encontrado una oportunidad de documentar lo que está sucediendo de una forma muy estética, puesto que las ventanas se convierten en cajas iluminadas.

Las líneas de la construcción nos llevan hacia cada una de las ventanas, como si fueran distintos escenarios en un mismo lugar.

Los personajes se colocan frente a nuestros ojos, sin ningún pudor, incluso podría considerar que con cierta confianza y empatía con el otro, porque quizá a simple vista se puede dar cuenta que el de enfrente también sigue en pijama o se ha puesto unos shorts para pasar la tarde.

En estos tiempos el instante decisivo pasa a todas horas, en donde hay un balcón o donde se enciende una luz. Hombres, mujeres y niños que se asoman por allí, se vuelven personajes interesantes que nos llaman la atención y nos llenan de curiosidad.

Insisto, la foto se monta sola. Aquí no hay producción, no hay una hora de llamado, no hay coordinación en el vestuario, no hay poses, no hay nada previsto, simplemente pasa.

Si usted vive en un departamento y tiene un paisaje urbano como este, le invito a que hoy salga con cámara o con celular. Ya tendrá una buena composición, solo siga las líneas, no corte ninguna ventana por la mitad, observe, vea la diferencia de decoración entre una ventana y otra.

Espere y vuelva a fotografiar, no se detenga en querer ver todos los detalles, eso será mejor cuando pueda ver la imagen en la pantalla de su computadora. Descubrirá los buenos y pésimos gustos para elegir unas persianas o cortinas, pero sobre todo y lo más importante conocerá a las personas que así como usted están en su casa, esperando a que alguien cuente los últimos segundos como si fuera la llegada del Año Nuevo, pero esta vez solo para poder salir y llevar una vida normal.

Cuántas frases no hemos leído que la vida es eso que pasa mientras te preocupas, mientras cierras los ojos, mientras ves el celular y en estos tiempos podría afirmar que la vida también es eso que pasa mientras estás en tu casa, pasando de tu sala a la cocina y de un cuarto a otro.

Fotografíe lo que vive y cuando esto haya pasado, serán bonitos recuerdos de eso que pensaba que nunca podría hacer: estar en casa.