La falsedad del discurso populista incluye a la 4T: López Obrador llegó al poder diciendo vivir con 200 pesos, sin tarjetas bancarias ni propiedades
Maduro decía tener “una cuentica de ahorro, donde me depositan mi sueldito de presidente, 120 dólares al mes”. Tras su captura, le hallaron 500 millones de euros en Bulgaria; Suiza le congeló 880 millones de dólares y en Miami le incautaron 700 millones.
Tras la eliminación del clérigo Ali Khamenei, en Irán, le descubrieron un imperio de 95 mil millones de dólares. Una investigación de Reuters, revela que usó su tiranía para monopolizar los sectores del petróleo y las finanzas en beneficio de su familia.
En la sesión extraordinaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular del 26 de junio del 2002, en el Palacio de las Convenciones de La Habana, Fidel Castro, dijo: “Toda mi fortuna, señor Bush, cabe en el bolsillo de su camisa”.
Pero, desde 2002, la revista Forbes es consistente en cifrar la herencia de Fidel Castro en 900 millones de dólares, más una isla privada, una veintena de mansiones, una marina con yates, cuentas bancarias en Suiza y una mina de oro.
Hugo Chávez tenía un programa de radio y TV en el que predicaba el Socialismo del Siglo 21, abrazaba niños pobres y ancianos desarrapados; mientras usaba relojes Patek Phillip y trajes a la medida cortados por el sastre italiano Giovanni Scutaro.
Al morir, Chávez dejó, sólo a sus hijas, una herencia de dos mil millones de dólares, 45 mil hectáreas en su tierra natal, Barinas; 17 fincas y decenas de casas veraniegas. Su hija María Gabriela financió por años un coche en varios circuitos de Fórmula Uno.
Pero a Nicolás Maduro le fue igual de bien: sólo en República Dominicana era dueño de villas de lujo;
tenía tres aviones privados tipo Dassault Falcon 900EX; y una flota de autos Rolls-Royce y Lamborghini en Miami.
El Departamento del Tesoro de EU calcula la cuenta bancaria de Maduro en tres mil 800 millones de dólares, aunque en diciembre dijo que “no tengo ni para tomarme una cerveza, porque Cilita, mi mujer, agarra el dinero para comprar algo para la casa”.
A 20 días de su segunda audiencia en NY, el abogado de Maduro, Barry Pollack, pidió al juez Hellerstein que retire la orden que prohíbe al exdictador pagar su defensa con fondos del régimen de Venezuela: hasta preso, Maduro quiere seguir saqueando a Venezuela.
La falsedad del discurso populista incluye a la 4T: López Obrador llegó al poder diciendo vivir con 200 pesos, sin tarjetas bancarias ni propiedades. Pero Andrés Manuel, un hijo de López Obrador, pagó 47 mil pesos por una cena, en sus pasadas vacaciones.
Aunque el asunto de los populistas no es tanto su fascinación por el dinero. Es que erigen su moralidad en una mentira.
Son unos impostores.
