Minuto a Minuto

Internacional Suben a seis los soldados estadounidenses muertos en el conflicto con Irán
EE.UU. había dado a conocer hasta el momento la muerte de cuatro soldados, aunque podría aumentar el número de bajas
Economía y Finanzas Las aerolíneas sufren fuertes descensos en Bolsa por el ataque de EE.UU. e Israel a Irán
La cancelación de rutas por el cierre del espacio aéreo se suma al repunte del precio del petróleo, de más del 6 % en las aerolíneas de EE.UU.
Internacional Corte de EE.UU. rechaza retrasar la invalidación de los aranceles de Trump
Un Tribunal de Apelaciones dejó vía libre para que la Corte de Comercio Internacional comience a procesar las devoluciones de aranceles
Nacional SRE exige investigación por muerte de mexicano en centro de ICE en California
La SRE activa protocolo de atención consular tras la muerte de un mexicano en una instalación de ICE en California
Ciencia y Tecnología Costa de la Antártida perdió más 12 mil 800 kilómetros cuadrados de hielo en 30 años
En algunas partes de la Antártida Occidental se observaron retrocesos notables de entre 10 y más de 40 kilómetros de hielo

La primera crisis de gabinete del nuevo gobierno es la renuncia del director del IMSS, Germán Martínez Cázares. Es la primera que saca la pelota del estadio, y pone a pensar que algo serio está sucediendo en el gobierno.

La renuncia tiene una cualidad única: dice sus razones de forma meridiana. No son razones personales, sino institucionales. En un doble sentido:

Primero, dice Martínez Cázares, la política de austeridad decretada por el gobierno lesiona gravemente a la institución llamada IMSS, la más importante y de mayores derechohabientes del sector de salud.

Segundo: la Secretaría de Hacienda, encargada de aplicar la política de austeridad dictada por el gobierno, la aplica con ojos ciegos y manos duras, agravando las cosas en vez de arreglarlas.

Martínez Cázares señala en su renuncia de político comprometido con el gobierno, lo que solo se habían atrevido a decir, en clave de sorna, sus críticos.

A saber, que la obsesión de recortar el presupuesto de las agencias fundamentales del Estado no es la pasión propia de un gobierno de izquierda, sino el modo antiestatal de un gobierno neoliberal.

El gobierno que declara en sus discursos el fin de la era neoliberal, expone Martínez Cázares, es el más neoliberal de los gobiernos a la hora de recortar el gasto público en salud, y de achicar el Estado.

La pieza motriz de este neoliberalismo presupuestario, viene de creer que hay en el presupuesto mucho gasto excesivo, hijo de la corrupción, que puede ahorrarse para entregarlo a mejores causas: financiar Pemex o pagar los programas sociales del nuevo gobierno.

En este último aspecto, Rafael Pérez Gay ha sugerido, en el programa Botepronto de ayer, con Carlos Puig, que los programas sociales del nuevo gobierno parecen tener unos beneficiarios de primera y unos de segunda.

Si los beneficiarios reciben las cosas a través del IMSS, o de las estancias infantiles, o de cualquier instancia del gobierno, pueden ser despojados de lo que reciben para darlo a quienes son clientes directos, sin intermediarios ni corrupción, del compromiso social del Presidente, que es entregar dinero en efectivo.

Neoliberalismo presupuestario para acabar con la corrupción neoliberal. El mundo al revés.

[email protected]