Minuto a Minuto

Nacional Iglesia critica el “desgaste” del amor frente a la cultura de lo “desechable”
Previo al 14 de febrero, la Iglesia se apega a la línea ideológica en la que “amar no es solo sentir”
Internacional Dalái lama niega cualquier vínculo con Epstein tras aparecer en más de cien registros
La oficina del dalái lama negó cualquier vínculo con Jeffrey Epstein al afirmar que su santidad nunca conoció al magnate
Internacional Escalada de tensiones con EE.UU. motiva nuevas alertas para viajeros a Cuba
Países entre los principales emisores de turistas a la isla, como Canadá, Estados Unidos y España, señalan la crítica situación que atraviesa Cuba
Internacional Fijan fecha para primera reunión de la Junta de Paz de Trump
Funcionarios de la Casa Blanca señalaron que la primera reunión de la Junta de Paz creada por Trump ocurrirá en el Instituto de Paz en Washington
Nacional Implementan “estrategias” para la protección del jaguar en el sureste de México
La Semarnat busca la conservación de los ecosistemas donde habita el jaguar y la promoción de una coexistencia entre humano-felino

Bueno-malo, amigo-enemigo, amor-odio, siempre-nunca, liberal-conservador, son extremos de un problema psicológico asociado remotamente al daltonismo: confunde o niega colores y matices.

En literatura, Yo el supremo (Augusto Roa Bastos); en historia, “el Estado soy yo” (Luis XIV), o en mi casa, “lo dice tu madre y te callas”, son variantes de la misma melodía, interpretada reiteradamente por el presidente López Obrador. El sábado soltó: “O se está por la transformación o se está en contra de la transformación del país; se está por la honestidad y por limpiar a México de corrupción o se apuesta a que se mantengan los privilegios de unos cuantos a costa del sometimiento y empobrecimiento de la mayoría…”.

Burlándose de un historiador indiscutiblemente liberal, se fue de largo: “Ahora, con los hechos de Guadalajara, un intelectual orgánico, Lucas Krauze Alamán, tomó partido. O mejor dicho, reafirmó su conservadurismo, y así otros. Qué bueno que se definan, nada de medias tintas y que cada quien se ubique en el lugar que corresponde, no es tiempo de simulaciones: o somos conservadores o somos liberales …”.

El agravio a Krauze fue porque tuiteó: El gobernador @EnriqueAlfaroR honra la tradición liberal de Jalisco. También Mariano Otero enfrentó gallardamente el acoso injusto del gobierno. Y pasó a la historia por resistir.Calumniado por el Presidente, el escritor escribió: “Como historiador, me honra la comparación con Lucas Alamán. Pero como político, Alamán favoreció la concentración absoluta de poder en un líder iluminado, sin libertades y con un ejército potente. No soy yo, Presidente López Obrador, quien se parece al conservador Lucas Alamán.

Entrevistado por Ciro Gómez Leyva en Radio Fórmula, Krauze articuló algo evidente y en lo que coinciden escasos integrantes ilustrados del equipo presidencial: “No es liberal, sino un conservador que busca la concentración absoluta del poder en un solo hombre.

El poder absoluto es corrupto. El presidente López Obrador insulta, ofende y descalifica a la prensa y a los intelectuales. Viniendo de un Presidente, el discurso de odio es muy grave porque autoriza a la gente a odiar y multiplica el discurso de odio. Está más cerca de la tradición dictatorial conservadora, cerrada, centralista, que de la liberal”.

Puntualizó diferencias abismales entre liberales: “Buscaron acabar con los caudillos y los monarcas en México; trataron a los poderes Legislativo y Judicial como iguales y respetaron la autonomía de los tribunales” y conservadores: “Favorecían la concentración del poder en una dictadura centralizada en un solo hombre; no creían en los congresos representativos ni en la justicia civil y abominaban la libertad, sobre todo de creencia y de expresión”.

Sugirió: “Presidente López Obrador, convoque usted a la unidad de los mexicanos frente a la gran desgracia que vivimos y que viviremos. Unidos hemos salido de muchas desgracias y solo unidos podemos seguir adelante. Unidos siempre…”.