Minuto a Minuto

Nacional Metro CDMX cierra la semana con retrasos en al menos 7 líneas
El Metro CDMX exhortó a anticipar la salida y planificar los traslados, al presentarse retrasos en al menos siete líneas
Nacional Fans de BTS y ecologistas marcharán en la CDMX
El Army de México volverá a marchar en la CDMX por precios justos y transparencia en la compra de boletos para los conciertos de BTS
Internacional Papa León XIV alerta del auge de la “esclavitud cibernética”
El papa León XIV emitió un mensaje con motivo de la Jornada Mundial de Oración y Sensibilización contra la Trata de Personas
Internacional Rusia y EE.UU. apoyan prontas negociaciones para nuevo tratado de desarme nuclear, según el Kremlin
Los Gobiernos de Rusia y Estados Unidos abogan por reanudar cuanto antes las negociaciones sobre un nuevo tratado de desarme nuclear
Entretenimiento El sapo concho de Bad Bunny emerge como cartel de protesta anti-ICE antes del Super Bowl
El sapo concho de Bad Bunny es utilizado como un símbolo de protesta bajo la frase 'ICE Out' y 'Chinga la migra'

La combativa portavoz de los trabajadores del Poder Judicial de la Federación, Patricia Aguayo, encarna la indignación, la incertidumbre y el horror que vive su gremio y, pese a estar contra la reforma, el pasado fin de semana se animó a participar en la elección de jueces, magistrados y ministros… y fracasó.

“No lo hice solo por contender, sino para poner a prueba lo que se prometió. No quise dejarle el espacio a pura gente de Morena y opté por participar apoyada en mi carrera judicial de más de 22 años”, me dice.

Tres razones la motivaron: a) el escaso interés que se reflejó hasta el viernes, cuando se contabilizaban menos de tres mil aspirantes; b) la curiosidad por experimentar la inscripción electrónica y c) la remota posibilidad de alcanzar el cargo de magistrada.

Aguayo no es juez, sino secretaria del Décimo Tribunal Colegiado en Materia Laboral, pero durante casi un año suplió al magistrado que tenía de jefe y falleció. Quizá vuelva a ocupar el cargo porque, ante el desastre que se perfila para más de mil 800 juzgadores federales (muchos han preferido renunciar y otros jubilarse), el Consejo de la Judicatura contempló el tema de los secretarios que quedarán en funciones para suplir a magistrados y jueces que ya no estarán.

Se puso a navegar en las plataformas de los comités de selección del Ejecutivo y el Legislativo, y ninguna le permitió apuntarse.

“Revisé de nuevo las tres convocatorias y la única que previó un medio de impugnación por cualquier irregularidad fue la del Poder Judicial, un número o correo electrónico para quejarse ante el Comité de Evaluación, pero las del Ejecutivo y el Legislativo no indicaban a quién recurrir”.

Está convencida de que la súbita multiplicación de aspirantes tiene una sola explicación: el acarreo, como se constató con la llamada de la diputada morenista de Michoacán Sandra Olimpia Garibay Esquivel que dio a conocer Ciro Gómez Leyva (“Es urgente que se registren hoy, porque ya se cierra mañana; y que me manden los registros para yo tratar de impulsarlos. Si tienes amigos que quieran ser juez federal necesito que se registren ya, ahorita, en estas plataformas, y me manden los folios para yo reenviarlas al nacional…”).

Pero el acarreo no solo fue telefónico: entre los repentinos veintitantos mil solicitantes de que se ufanó el oficialismo hay jueces federales que reprobaron exámenes para ascender a magistrados y jueces de los menos incompetentes de los tribunales de justicia de los estados gobernados por Morena.

“Las plataformas no funcionaban. El sábado, como aviso urgente, el Senado puso a disposición tres direcciones de correo y jamás tuve el acceso”, me comenta Patricia.

Para quejarse, ayer por la tarde acudió a la Oficialía de Partes de Palacio Nacional y no le recibieron el escrito. Que lo presentara hoy en “atención ciudadana”, le dijeron, y de nada le sirvió alegar que la queja iba dirigida al comité de selección.

Recurrió al Senado y la atendieron unos abogados que, ay nanita, ya la estaban esperando…