López Obrador siempre tiene un aparato paralelo al del gobierno, aunque gobierne él o, como hoy, gobierne Sheinbaum: en el suyo, con los fideicomisos inauditables a sus fieles; y en el actual, mediante su AC presuntamente para mandar dinero a Cuba
marzo 24, 2026
Antes, la 4T prohibió los fideicomisos, después de que López Obrador bancarizó (con un fideicomiso) unos 100 millones que Morena guardaba en efectivo. Hoy, la 4T prohíbe a las asociaciones civiles recibir donativos, y a la única que se lo permite es a una asociación civil de López Obrador.
México se adentra cada minuto en un régimen que gobierna con base en la trampa, para anular a sus adversarios y enriquecer a sus cabecillas. Su propio santón, López Obrador, lo anunció el seis de abril de 2022: “A mí no me vengan con que la ley es la ley”.
Este régimen prohíbe a más de 100 organizaciones de la sociedad civil recibir donaciones de dinero, porque “no reúnen los requisitos relativos a la autorización para recibir donativos deducibles conforme a las disposiciones legales vigentes”.
Pero este régimen autorizó a López Obrador a crear una organización civil para, supuestamente, mandarle dinero al dictador cubano Raúl Castro, aunque la ley prohíbe transferir recursos al extranjero, por carecer de un intermediario internacional.
Sí: la AC de López Obrador, Humanidad con América Latina, es la única organización de donatarias autorizadas creada en México este año, y fue registrada en sólo unos días; mientras que más de 100 organizaciones tienen prohibido recibir donaciones, y 13, de plano, fueron canceladas.
Es la máxima del obradorismo: “Lo estrecho para otros, lo ancho para uno”. En 2017, durante su campaña electoral, montó el fideicomiso Por los demás, para damnificados por los dos sismos de septiembre de ese año. Pero el dinero jamás llegó a los damnificados: fue para “el movimiento”.
Resultó que 70 personas sacaron 64,5 millones en cheques de caja, pero ninguno era damnificado, porque todos eran de Morena, encabezados por Alejandro Esquer, secretario personal de López Obrador: donaban dinero en efectivo en Banca Afirme, y sacaban el mismo dinero, ya bancarizado.
Y, ya como presidente, lo primero que hizo López Obrador fue cancelar los 109 fideicomisos que existían en el país que, mediante aportaciones gubernamentales y privadas, fondeaban a deportistas, artistas, cineastas, científicos y a casi todas las facetas del saber y el hacer de los ciudadanos.
Fue a la Marina y al Ejército a los únicos que permitió, por decreto, hacer fideicomisos públicos sin estructura, para recibir y administrar el dinero que obtienen en las aduanas y obras civiles que construyen y dirigen, sin poder ser auditadas, porque son “asuntos de seguridad nacional”.
López Obrador siempre tiene un aparato paralelo al del gobierno, aunque gobierne él o, como hoy, gobierne Sheinbaum: en el suyo, con los fideicomisos inauditables a sus fieles; y en el actual, mediante su AC presuntamente para mandar dinero a Cuba.
Como una mano negra y peluda.
