Y, en el examen de naturalización de EU, 54% de los mexicanos se consideran “hispanos”, en la pregunta sobre su origen
Un escuadrón armado de la 101ª División Aerotransportada del Ejército de los EU entrará a México en el Mes Patrio, y después de que el secretario de Estado, Marco Rubio, dijo que México aún no hace “ni remótamente” lo suficiente para frenar la amenaza del narcoterrorismo.
Con carácter de “urgente resolución”, el Senado aprobó el ingreso de militares estadounidenses (a pedido de la presidenta Sheinbaum) para realizar ejercicios conjuntos con el Ejército mexicano. Sin embargo, lo llamativo es que los soldados estadounidenses vengan a Chihuahua.
Sí porque, en abril pasado, una incursión furtiva de la CIA en Chihuahua molestó a la presidenta de México, al grado de que lo consideró un atentado contra la soberanía nacional: “No puede haber gente de EU trabajando en campo, eso es claro”.
Pero, cinco meses después, vienen soldados estadounidenses armados a Chihuahua. ¿Tiene que ser justamente en Chihuahua adonde vengan los rangers? Tras la airada protesta, parece algo así como tanto nadar para ahogarse en la orilla.
Como sea, esos ejecicios conjuntos se producen luego de que Rubio dijo que EU prefiere trabajar en alianza con el gobierno mexicano para cortar la cabeza de la serpiente, que EU considera que son los cárteles, que operan desde territorio mexicano.
Rubio también advirtió que, tarde o temprano, EU tendrá que confrontar y cortar la cabeza de la serpiente, con o sin la cooperación de México. Lo dice alguien que tiene muchas papeletas para ser próximo presidente de EU, con un mandato que rebasaría al de Sheinbaum.
Y, por lo mismo, Rubio es rechazado en Morena. Incluso, hasta secretarios de Estado considerados “moderados” y “cercanos” a EU, muestran en privado su desplante por él. Cuidado, eh. Quizá tengan que comérselo con papas, mínimo hasta 2032.
Aunque mucho de ese desdén es producto de la influencia de los innumerables asesores del régimen cubano que están en nómina en casi todas las secretarías: se debe decir lo que quieren oír los asesores. Pero vaya asesores: son los mismos que embarcaron a Nicolás Maduro.
Bien haría Morena en buscar puentes desde ahora con Rubio. Nunca va a estar de más, por si gana la carrera hasta la presidencia de EU: no sea que los asesores cubanos lleguen a ser prescindibles, como lo son hoy en Venezuela, después de 27 años de invasión consentida.
De origen cubano, Rubio representa hoy el mayor éxito político de la migración hispana: es el primer hispano al frente de la diplomacia estadounidense, y está en la rampa para ser candidato presidencial en 2028.
Y, en el examen de naturalización de EU, 54% de los mexicanos se consideran “hispanos”, en la pregunta sobre su origen.
Entonces Rubio es de los nuestros.
¿O no?
