Minuto a Minuto

Nacional Sheinbaum presume disminución de 54% del homicidio doloso en Edomex
El promedio diario de víctimas de homicidio doloso en el Edomex por año presentó una reducción del 32 por ciento entre 2024 y 2025
Nacional Detienen en Playa del Carmen a fugitivo buscado en EE.UU. por fraude
Otmane Khalladi es buscado en EE.UU. por los delitos de fraude electrónico y blanqueo de capitales
Internacional Instituto Nobel reacciona a entrega de medalla de Machado a Trump
El Instituto Nobel destaca que un laureado no puede compartir el premio con otros ni transferirlo una vez que ha sido anunciado
Nacional Defensa realiza tercer vuelo de ayuda humanitaria a Jamaica
Una aeronave Hércules C-130 de la Fuerza Aérea Mexicana trasladó la última carga de ayuda humanitaria destinada a Jamaica por el huracán Melissa
Entretenimiento Bad Bunny presenta un adelanto de su espectáculo para el Super Bowl
El puertorriqueño se convertirá el próximo 8 de febrero en el primer latino en protagonizar el show del partido más importante de la NFL

Los registros de ejecuciones que el diario Reforma lleva desde el año 2008 tuvieron un desmesurado aumento de 65 por ciento durante el primer mes del nuevo gobierno. El diario publicó la cifra en su primera plana.

Provocó una reacción oficial previsible: el Presidente negó la cifra, y una reacción oficiosa inusitada. El director del Sendero del Peje (SdP), Federico Arreola, escribió en su cuenta de Twitter: “Señores de Reforma: el punto no es la verdad o la mentira, sino el golpe bajo tan pinche contra Andrés Manuel”.

Creo que Arreola está equivocado en esto. La verdad es la verdad. La mentira es la mentira. Los hechos son los hechos. Renunciar a esto es renunciar a todo espíritu de objetividad en el periodismo, en el pensamiento y en la vida pública.

El “golpe bajo” propinado al Presidente, según Arreola, es el mismo que la prensa que mide homicidios ha propinado a todos los presidentes en funciones desde que se disparó la espiral homicida en 2008.

En su columna, Arreola abundó: “Lo de menos son las estadísticas. En el debate sobre los homicidios o las ejecuciones que ha habido en el primer mes del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, lo único irrelevante es el número, que todos sabemos es muy elevado desde que Calderón metió a México en su estúpida guerra”.

Creo justamente lo contrario: en el debate sobre homicidios y ejecuciones lo que nunca será irrelevante es el número.

Uno puede discutir las cifras de los diarios y hasta refutarlas, como hizo Eduardo Guerrero con las cuentas de Reforma (El financiero, 7 de enero 2019). Lo que no es posible periodísticamente es renunciar a las mediciones y a las cifras, que no son en este caso sino una forma de los hechos, un forma de acercarse a la verdad.

La verdad es en muchos sentidos inalcanzable, siempre habrá algo que nos falte por conocer de ella. Pero la tarea periodística es perseguirla y reportarla lo más exactamente posible.

Alimentar con hechos un debate público que en las redes sociales tiende a ser solo un intercambio de insultos y descalificaciones, es la tarea más alta que puede cumplir la prensa de estos días.