Minuto a Minuto

Internacional Trump dice que su arco del triunfo en Washington será “más grande que el de París”
Trump indica que la intención del arco es que Washington cuente con un monumento que refleje "el poder y la historia" de la nación"
Internacional Texas demanda a uno de sus condados por brindar asistencia legal a indocumentados
El Condado de Bexar habría destinado 566 mil 181 dólares a servicios legales para indocumentados, lo que podría violar la ley estatal de Texas
Nacional Explosión en ducto de Pemex provoca incendio y desalojos en Playas de Rosarito
La zona donde ocurrió la explosión del ducto de Pemex permanece asegurada mientras continúan las labores de supervisión y enfriamiento
Internacional EE.UU. asegura haber arrestado a más de 4 mil migrantes durante operativos en Minneapolis
Las autoridades indicaron que entre los inmigrantes detenidos en Minneapolis hay personas con condenas por delitos graves
Internacional Trump dice que los ciudadanos que murieron a tiros por ICE en Minneapolis “no eran ángeles”
Trump destacó que las dos víctimas en Minneapolis tenían "antecedentes y contextos que complican la valoración de lo sucedido"

Solalinde no tiene Dios ni tiene madre. Pero eso no es nuevo.
Florestán.

El domingo unos momentos antes de las doce del día, la presidenta Claudia Sheinbaum salió de Palacio Nacional por Puerta de Honor, recibió los honores de ordenanza y saludó militarmente a la bandera que la escolta le rindió.

          Por el sonido del Zócalo se escuchó una voz femenina anunciando que la Ciudadana Presidenta de la República, la doctora Claudia Sheinbaum Pardo ya estaba en la plaza para encabezar la asamblea del día.

          Y ella se fue directamente a las vallas a saludar a sus seguidores y alcanzar la zona VIP, donde estaban la presidenta de Morena y su poderoso secretario de organización, la gobernadora del Banco de México y los coordinadores legislativos que se habían formado para tomarse una foto justo dándole la espalda a la presidenta cuando pasada y que al ver la colección de dorsos, se siguió de frente, aunque aún se acercó a Luisa María Alcalde, como los demás, concentrados solo en la foto del recuerdo, que será del recuerdo, y continuó su paso cuando alguien les dijo que tras ellos estaba la presidenta.

          Andrés Manuel López Beltrán estiró la mano para jalarla del brazo, pero no la alcanzó. Lo mismo hizo Alcalde, que dio unos pasos, inútiles ya, tras ella, y la siguieron Ricardo Monreal, Manuel Velasco, Adán Augusto López, Victoria Rodríguez Ceja y Alejandro Esquer, el todo poderoso exsecretario de López Obrador.

          La presidenta, sin detenerse, subió al podio donde la esperaban gobernadores e integrantes de gabinete a los que saludó de abrazo.

          Cuando la imagen de las espaldas voló en las redes, Adán Augusto, Monreal y Velasco, subieron mensaje en X ofreciendo una disculpa por la desatención que atribuyeron a la emoción de la jornada. Alcalde subió otro acusando a la oposición de querer desviar la atención, lo que es falso. Los que desviaron la atención, y de la presidenta, fueron ellos.

          Y como dijo la propia Sheinbaum ayer por la mañana: es (un asunto) menor, Estaban distraídos.

          Y sí, no pudo haber un mejor retrato hablado del momento; fue un asunto menor. Estaban distraídos, cuando deberían estar atentos.

RETALES

  1. ANDY.- Andrés Manuel López Beltrán, fue el único que no se movió por la foto. Y también el único que no subió un mensaje de disculpa. Bueno, la gobernadora de Banxico tampoco. Ni Esquer. Allá cada quién;
  2. LLAMADA.- No se puede entender el trato arancelario que Trump le dio a Canadá sin la llamada del jueves con la presidenta Sheinbaum. La diferencia es cómo ella se afianzó y cómo Trudeau perdió el gobierno; y
  3. DESPRECIABLE.- Es lo menos que puedo decir del capellán de López Obrador, ese canalla del padre Solalinde quien se refirió a la muerte, el sábado, de Isabel Miranda de Wallace como la antimujer que con Norma Piña representaba lo más podrido del poder juridicial. Este miserable es un canalla y el más podrido es él.

Nos venos mañana, pero en privado.