Minuto a Minuto

Entretenimiento Blackpink lanzará en febrero su primer álbum en más de tres años
Blackpink regresará el próximo 27 de febrero con su tercer EP titulado 'Deadline', la primera producción musical desde 'Born Pink'
Nacional ¿La presidenta a prueba?
          Todo está en manos de la presidenta de la República y la iniciativa que, a partir de este documento, envíe al Congreso
Ciencia y Tecnología Desmantelan RedVDS, servicio ligado a fraudes millonarios
De acuerdo con Microsoft, RedVDS ofrecía, por un costo mensual desde 24 dólares, acceso a computadoras virtuales desechables que facilitaban la comisión de fraudes de manera económica, masiva y difícil de rastrear
Deportes Cruz Azul logra su primer triunfo en el Clausura
Cruz Azul suma tres puntos en dos partidos, mismo balance que el Atlas
Nacional Detienen a “El Ganso”, presunto líder de grupo delictivo, con arma y droga en Iztacalco
'El Ganso' cuenta con antecedentes penales por homicidio en grado de tentativa, robo agravado y delitos contra la salud

Tomando nota del estilo mexicano de descremar las cosas cuando informan de sus pláticas con enviados de Washington, John Kerry salió de su reunión con el Presidente la semana pasada y dejó claro lo que había dicho en la reunión.

A saber: que para Washington la reforma de energía del gobierno necesita cambios, que interfiere con reglas del TMEC, y que hay desacuerdos. Llegando a Estados Unidos, Kerry repitió la dosis.

Aquí hizo lo propio el embajador Salazar. Volvieron a dejar claro que la reforma de energía propuesta amenaza inversiones por miles de millones de dólares, y que el camino a seguir es el de las energías limpias.

El presidente mexicano se vio obligado a responder. Aceptó la versión de sus visitantes sobre lo tratado en la reunión, pero dijo que él no había respondido nada y por tanto no había aceptado como un condicionamiento la posición de sus invitados.

Es decir: que en silencio dijo No. Lo dijo al día siguiente con todas sus letras: “La reforma se queda como está”. Si algo puede preverse de este presidente es que sigue adelante con su curso previsto, a menos de que lo amenacen en forma abierta, como lo hizo Trump. No le faltan a México fichas de negociación con Estados Unidos, aunque no sean fichas para presumir.

Una es la contención de los migrantes centroamericanos por la Guardia Nacional. Otra es la colaboración, o no, en la guerra contra el narco y el crimen organizado, de la mano de los agentes de la DEA y otras agencias que operan semiclandestinamente en México. La reciente racha de capturas de algunos capos del crimen tiene un aire de familia con lo que se hacía antes: cazar a los capos que Estados Unidos persigue.

Por lo pronto quedó roto el tono que el gobierno mexicano quería mantener en sus diferendos energéticos con Washington: un tono de generalidades amigables y sonrisas de cartón. El corto circuito quedó a la vista.

Washington y su embajada se disponen a cabildear en México contra la reforma, lo que influirá en detenerla. Esto habría sido visto en otros tiempos como intervencionismo.

Pero ya no es como antes.  Porque México ya cambió.