El senador demócrata californiano Alex Padilla fue el encargado de responder al discurso. Lo hizo, como ya no es novedad, en castellano. Me quedo con su frase inicial: “El señor Trump ha hecho lo que mejor sabe hacer: mentir”
El martes por la noche, Donald Trump leyó ante el Congreso del país del cual es presidente su informe de un año de trabajo. Lo hacen casi todos los mandatarios del mundo. En México es un largo mamotreto de cifras millonarias, indescifrables, generalmente falsas y aburridas.
En los Estados Unidos se llama State of the Union, el estado en que se encuentra el país. Para el estilo del pelipintado, fue una representación teatral de dos horas, con abundancia de actores en el papel de extras. También, una colección de frases memorables.
Los mexicanos —y la señora presidenta, a quien el pelipintado le habló por teléfono el lunes para que le informara cómo andaba el desmadre en Jalisco— nos debemos quedar con una frase del informe de Trump, después de presumir que gracias a él se redujo a la mitad el tráfico de fentanilo a Estados Unidos. Dijo sin pena: hemos tumbado también a uno de los más siniestros cabecillas de todos los del cártel. Ya lo vieron ayer.
Lo tengo que poner en inglés para que no haya duda: “We’ve also taken down one of the most sinister cartel kingpins of all. You saw that yesterday”. Como dijo la mosca que iba en la oreja del buey de la yunta: andamos arando. Claro que a su país no le tocó la violenta e incontrolada reacción del CJNG que puso al gobierno mexicano a parir chayotes por los herederos del Mencho.
Pero el discurso comenzó con una afirmación troncal: “Nuestro país ha regresado más grande, mejor, más rico y fuerte que nunca”. Vinieron otras, como la frecuente propaganda de que él solito ha terminado en diez meses con ocho —ocho— guerras en el mundo: Camboya/Tailandia; Pakistán/India; Kosovo/Serbia; Israel/Irán; Egipto/Etiopía; Armenia/Azerbaiyán; Congo/Ruanda, y “of course” el conflicto de Gaza, que dijo sigue, pero a volumen bajo. Se le pasó decir que hizo la paz en Ucrania.
La representación estuvo animada por personajes que se supone documentan el liderazgo del presidente Trump y su participación en sus avances. Desde un piloto de helicóptero que con graves heridas encabezó la operación para secuestrar al venezolano Maduro, hasta el equipo de hockey sobre el hielo que ganó la medalla olímpica de oro el domingo pasado en Milán-Cortina, pasando literalmente por una niña que fue atropellada hace años y apenas está recuperando el habla y la moción. Claro, el chofer que la arrolló era un indocumentado al que Biden le concedió licencia de manejo.
Porque otro eje esencial del discurso trumpiano —aparte del yoyo— es su permanente lucha y desprecio hacia los inmigrantes. Repetidamente subrayó la impenetrabilidad de la frontera sur de los Estados Unidos. “Tenemos la frontera más fuerte y segura en la historia de América, por mucho. En los últimos 9 meses, cero extranjeros ilegales han entrado (have been admitted) a los Estados Unidos”. No dudo que desde Arquímedes y los mayas definir el concepto cero ha sido un problemón.
El senador demócrata californiano Alex Padilla fue el encargado de responder al discurso. Lo hizo, como ya no es novedad, en castellano. Me quedo con su frase inicial: “El señor Trump ha hecho lo que mejor sabe hacer: mentir”.
PARA LA MAÑANERA DEL PUEBLO (porque no dejan entrar sin tapabocas): Ni me alegra nada ni me apena mucho, pero a pesar de lo que diga el pelele Infantino, la señora presidenta con A, o la Federación Portuguesa de Futbol, las sedes mexicanas de la Copa del Mundo 2026 andan bamboleándose. Y no solamente la de Jalisco.
