Los 3 millones de documentos de los Archivos de Jeff Epstein, alma gemela y compañero íntimo de aventuras de Trump durante más de 15 años, echaron por tierra el presunto “distanciamiento” del mandatario con el pederasta, quien presuntamente se habría suicidado
A la familia Trump le llueve sobre mojado.
Su arrogancia, corrupción y abuso del poder, pisoteando las promesas de campaña, con medidas económicas que han hecho más caro el costo de la vida, con tarifas; la paralización de grandes fuentes de energía eólica, para revivir plantas de carbón agonizantes, generando escasez y alza de precio de combustibles, bajo este duro invierno, mientras busca aumentar su fortuna expandiendo sus empresas, al tiempo que trata de vengarse de sus enemigos políticos, usando el Departamento de Justicia y otras agencias federales, fue castigada con una histórica demanda multimillonaria.
El destacado periodista y escritor Michael Wolff, biógrafo del presidente Donald Trump y autor de más de una docena de best sellers, 4 sobre el mandatario, presentó una demanda por mil millones de dólares contra la Primera Dama Melania Trump, en la Suprema Corte de Justicia de Nueva York, en octubre de 2025, dada a conocer hasta hoy.

La demanda de Wolff contra la Primera Dama se dio en respuesta a una carta del abogado, amenazando con una demanda por un monto igual y constantes amenazas de Alejandro Brito, del equipo legal de la Primera Dama, exigiéndole retractarse y disculparse públicamente por comentarios del periodista acerca de ella, su marido y Epstein, en Meidas TV y varios medios de comunicación.
Pero también por el contenido de su próximo libro, que tentativamente titularía “El Arte de su Acuerdo: La Historia no Contada por Melania Trump”, que “explora” el papel de Melania Trump en los asuntos de Epstein y también la forma en que se ha involucrado en la renuencia de la administración de su marido a difundir los archivos del pederasta millonario, alma gemela del presidente.
De prosperar la demanda, bajo presión del equipo legal de Wolff, la Primera Dama y el mismo presidente Trump podrían ser forzados a testificar bajo juramento sobre su matrimonio, acuerdos conyugales, declaraciones de impuestos y sus conexiones con Jeffrey Epstein, a quien conoció antes y quien la presentó, meses o años después, a su actual marido.
También sobre sus actividades, lugar de residencia, participación e interés en mantener secretos los archivos del pederasta y comprobar el “daño” que dice el periodista le ha ocasionado.
Esta acción legal surge cuando más de 3 millones de documentos (de 6 millones que se habían prometido) del Archivo de Epstein, alma gemela y compañero íntimo del presidente Trump durante más de 15 años, difundidos por el Departamento de Justicia, por primera vez incluyen mensajes de la Primera Dama a Ghislaine Maxwell, convicta a 20 años de prisión por tráfico de menores para explotación sexual.
“Querida G”, dice uno de los mensajes difundidos, “qué buena historia sobre JE en el NY Mag (New York Magazine). Luces muy bien en la fotografía. Sé que estás muy ocupada viajando por todo el mundo. ¿Cómo está Palm Beach? No puedo esperar el momento de visitarlo. Dame una llamada cuando vengas de nuevo a Nueva York. Que tengas un buen tiempo. Con amor, Melania”, dice el mensaje presumiblemente enviado por la Primera Dama.
Los 3 millones de documentos de los Archivos de Jeff Epstein, alma gemela y compañero íntimo de aventuras de Trump durante más de 15 años, echaron por tierra el presunto “distanciamiento” del mandatario con el pederasta, quien presuntamente se habría suicidado.

Los documentos —que el presidente Trump asegura “lo absuelven”— por primera vez mencionan al multimillonario Elon Musk y contienen 38 mil menciones de Trump, en 5,300 carpetas, en cientos o miles de emails, notas, reportes, registros de vuelo o eventos, testimonios, fotografías, videos, regalos y más.
Además de un interesante resumen de denuncias del FBI, que contiene el testimonio de víctimas, denunciando que en Mar-a-Lago se realizaban “remates” de menores de edad, en los que el presidente, su hija e hijos las “probaban”, tocando sus partes privadas, de lo que no se difundió evidencia alguna.
Entre los reportes elaborados por el FBI se denuncian presuntos abusos sexuales del actual presidente y Epstein contra menores de edad que, debo aclarar, no incluyen evidencia alguna ni pudieron ser verificados con información que corrobore algún crimen y que, de acuerdo con Todd Blanche, exabogado de Trump durante más de 15 años, ahora subprocurador general de Justicia, requerían de más investigación, que no se hizo y que, de comprobarse, habrían accionado procesos legales.
Dos detallados reportes de niñas de 13 y 12 años de edad, que buscando iniciar una carrera de modelos denuncian haber sido abordadas y reclutadas para participar en fiestas de Epstein en su mansión de Manhattan, donde “tendrían que tener relaciones sexuales con adultos”, el verano de 1994.
Y el testimonio describe, con lujo de detalles, cómo se les habría obligado primero a dar masaje en los genitales a Epstein y su alma gemela, desnudas, y que al final, dos días después, fueron violadas y amenazadas con violencia si denunciaban el incidente. Sin embargo, estos datos no pudieron ser verificados por la falta de evidencia, como informó el subprocurador Blanche.
Las acciones legales contra la Primera Dama se producen justo luego de que el presidente Trump amenazó con demandar al Servicio de Recaudación de Impuestos (IRS) por mil millones de dólares —que tendrían que pagar los contribuyentes—, con el argumento de que “esa agencia filtró sus declaraciones de impuestos, base de juicios de fraude en su contra”.
También amenaza demandar “por difamación” al conductor de TV Noah Trevor, porque en la entrega de Premios Grammy dijo: “era un reconocimiento tan codiciado por los artistas como Trump quiere Groenlandia”.
Wolff, quien ha escrito 4 libros sobre el presidente sin enfrentar demanda alguna, dice tener más de 60 horas de conversaciones con Epstein, quien le pidió escribir un libro, supuestamente describe en su nuevo libro “la cercanía real e intimidad; cada aspecto de la vida social, sexual y de negocios de Trump y Epstein”.
Esta primera acción legal contra una Primera Dama en toda la historia es única, por haberse presentado bajo la Ley Estratégica Contra Demandas de Participación Pública (SLAPP), en el estado de Nueva York, ley diseñada no para ganar por méritos, sino contra el uso de demandas de “difamación” como arma política, para intimidar a los críticos, obligándoles a pagar altos gastos legales, bajo amenaza de exigir grandes compensaciones por “daños masivos”.

Mientras los precios de energía disparan las facturas en este crudo invierno, las tarifas aumentan el precio de alimentos y crece el descontento por la brutal represión de ICE, que genera crecientes manifestaciones en Minneapolis, MN, y todo el país, por el cobarde asesinato de Renee Nicole Good y Alex Pretti, enfermero del Hospital de Veteranos, Trump dio marcha atrás en la posible reducción de operativos y dio carta blanca para continuar con los abusos, que extiende ahora a Maine.
Lo que indica que se impuso el obsesivo odio antiinmigrante de Stephen Miller, subjefe de Gabinete de la Casa Blanca, arquitecto de las más crueles medidas antiinmigrantes, como enjaular niños, separar familias y descabelladas medidas de Trump, como la “invasión a Groenlandia, Canadá, Panamá… por el momento”.
