Minuto a Minuto

Nacional Hallan muerto al joven Jan Emiliano Rojas Neri, desaparecido en Cuautitlán Izcalli
Rojas Neri fue visto por última vez en la colonia Cofradía de San Miguel I, en el Estado de México
Internacional Trump dice que no pedirá disculpas por video que muestra a los Obama como simios
Donald Trump también indicó que no va a despedir a la persona que realizó el video de Barack y Michelle Obama
Deportes Exjugadores de Patriots, molestos con Tom Brady por no apoyar al equipo en Super Bowl LX
Vince Wilfork le recriminó a Tom Brady por sus comentarios y destacó que sus afirmaciones no tienen que relacionarse con la "política"
Internacional “No los ven humanos”: así es el único centro de detención para familias migrantes en EE.UU.
Las condiciones en el centro de detención para migrantes en EE.UU. carecen de atención media y atención infantil adecuada
Internacional Nueva York legaliza muerte asistida con protección adicional y entrará en vigor en julio
Nueva York se sumará a los 13 estados de EE.UU. que permite la muerte asistida, después de que Oregón fuera pionero en 1994

Pregunto nuevamente: ¿puede la antigua y robusta democracia americana volverse una autocracia bajo Trump? ¿Puede hacerlo sin violar la ley, llevando solo a sus últimas consecuencias los vacíos constitucionales en materia de división de poderes y de pesos y contrapesos de la democracia que celebró Tocqueville?

Esto es lo que según muchos observadores ha empezado a suceder bajo el mandato de Trump. Los primeros días de su presidencia han sido un tour de force contra las restricciones que la ley y la costumbre imponen al presidente estadunidense.

En condiciones normales, los presidentes de Estados Unidos tienen poderes extraordinarios. No están sujetos a las reglas de conflicto de interés entre su puesto y su riqueza; tienen una capacidad de perdonar no acotada legalmente; pueden nombrar y remover a los funcionarios de mayor rango del gobierno, entre ellos a los fiscales federales de los estados; y son comandantes natos del mayor poder militar que hay sobre la tierra, con el poder, único e incompartible, de activar un arsenal de bombas atómicas que puede destruir el mundo.

Los contrapesos a estos poderes enormes son los límites a la reelección indefinida, la independencia de los poderes judicial y legislativo, y el vigor único y desbordante de la opinión pública.

Trump tiene mayoría en el Congreso, puede moldear una Suprema Corte amigable a su proyecto nombrando ministros propicios y ha emprendido una batalla abierta con la independencia de los jueces si fallan contra sus órdenes ejecutivas. Pienso en la prohibición migratoria para viajeros provenientes de ciertos países de mayoría musulmana, cuya suspensión le costó a James Robart la descalificación presidencial.

La fractura de opinión pública y el desprestigio de los medios traídos a la política americana por Trump apenas pueden exagerarse.

Ha convertido el periodismo crítico en “periodismo falso” (fake news), el reino de los hechos en el anverso de los “hechos alternativos” y la verdad en “postverdad”.

Los celebrados pesos y contrapesos de la democracia estadunidense están bajo asedio, en la mayor prueba o el mayor desafío político de las últimas décadas y parecen incapaces de, efectivamente, equilibrar y balancear.

La democracia estadunidense parece débil y en riesgo bajo la ofensiva autocrática de Trump.

[email protected]