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En agosto de 2019, María Amparo Casar y Saúl López Noriega publicaron en la revista Nexos un informe, que luego fue un e-book, con el tema “Los pendientes de la Corte”.

Apuntaban ahí un rasgo anómalo que luego fue un modus operandi del máximo tribunal. A saber, que iba posponiendo su juicio sobre cambios fundamentales que se habían practicado en la Constitución y en las leyes, pero que estaban sujetos, en su casi totaIidad, a querellas de inconstitucionalidad.

En particular, la Corte dejaba pendientes las leyes más polémicas, y más groseramente inconstitucionales de la llamada 4T, entre ellas las de extinción de dominio, la ampliación de la prisión preventiva oficiosa o automática, la de austeridad republicana y, todas las que tenían que ver, en general, con las fuerzas armadas en su tránsito hacia el protagonismo que ostentan ahora.

El número que circula en estos días de la revista Nexos está dedicado a la revisión de cuánto fue resuelto y cuánto no, de aquellos pendientes.

El título de la revisión es ahora Las deudas de la Corte, porque la prolongación en el tiempo de aquellos asuntos fundamentales que permanecieron en calidad de diferidos, dejaron de ser “pendientes” y adquirieron, más bien, el carácter de “deudas” de la Corte con su sociedad.

La Corte no estuvo inmóvil durante estos años, ni mucho menos: resolvió asuntos importantes, pero no los fundamentales, ni con la claridad y la rapidez que hubiera sido necesario para que leyes ostensiblemente inconstitucionales no pudieran ejercerse, como se ejercieron, dejando soluciones en los hechos que chocarán en el tiempo con lo que finalmente decidan las leyes.

En el número de febrero de Nexos, los lectores encontrarán una cuidadosa y exigente crítica de lo sucedido en los textos del coordinador del número, Saúl López Noriega: “La Suprema ambigua Corte”, y de Pedro Salazar Ugarte: “La regresión presidencialista”; Javier Martín Reyes: “La temerosa Corte”; Sergio López Ayllón: “Obsequios a la opacidad”; David García Sarubbi: “El vendaval de las políticas públicas”; Estefanía Vela Barba: “Militares: la excepción normalizada”; Haydee Gómez Ávila y Regina Isabel Medina Rosales: “La frontera en expansión de las fuerzas armadas”, y Francisca Pou: “Tiempos convulsos para la democracia”.

María Amparo Casar y yo escribimos un texto introductorio titulado justamente “Las deudas de la Corte”, que glosaré mañana.